Los interrogantes alrededor de las multimillonarias inversiones en inteligencia artificial se incrementan exponencialmente y acrecientan las dudas del mercado. Si los inversores esperaban que la temporada de resultados trimestrales sirviera una vez más de sostén para unas Bolsas en máximos, las cuentas de algunas de las grandes tecnológicas han decepcionado y han reabierto el debate sobre cómo sostener el ingente gasto en IA, ahora que el crecimiento de los negocios tradicionales que las financian empieza a moderarse. El Nasdaq Composite ha corregido un 2,86% este viernes e impregna el balance de octubre en la renta variable al marcar el peor registro mensual desde el estallido de la guerra en Oriente Próximo. Un horizonte incierto al que se suman otros frentes: el petróleo se acerca de nuevo a los 120 dólares y la tensión permanece en la deuda soberana.









