El Superclásico entre Boca y River, a disputarse este domingo desde las 15 en La Bombonera por la decimoquinta fecha del Torneo Clausura, contará con un amplio operativo de seguridad. Para garantizar el normal desarrollo del evento, el Ministerio de Seguridad de la Ciudad diagramó una logística que movilizará a más de 1.000 efectivos de la Policía porteña.
Según informaron las autoridades, el grueso del personal policial estará estratégicamente distribuido a lo largo de tres anillos perimetrales de control en las inmediaciones del estadio. Con el objetivo de evitar aglomeraciones y demoras indeseadas, las puertas de La Bombonera se abrirán cuatro horas antes del pitazo inicial, es decir, a las 11. De todas formas, se le recomendará a los hinchas que lleguen con la mayor antelación posible.
El dispositivo de seguridad no solo contará con oficiales de la Policía de la Ciudad, sino que también estarán afectados los cadetes del Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP). Tendrán a su cargo la implementación del programa Tribuna Segura en los accesos. A través de este sistema, escanearán los DNI para impedir el paso de aquellas personas que tengan vigente el derecho de admisión y, al mismo tiempo, verificarán si hay deudores alimentarios entre quienes intenten ingresar a la cancha.
En paralelo, en las calles aledañas se llevarán a cabo controles orientados a prevenir el accionar de los cuidacoches -conocidos popularmente como “trapitos”- y evitar la venta ambulante ilegal. A su vez, el Ministerio recordó que rige la prohibición absoluta para el ingreso de cualquier tipo de pirotecnia al recinto.
Por último, como medida para agilizar el flujo de gente y mejorar la experiencia del público general, el operativo dispuso que habrá carriles de ingreso exclusivos destinados a los grupos familiares en cada uno de los accesos principales al estadio.









