“No hay que caer en lo vulgar”

“No hay que caer en lo vulgar”


El ano, la salud anal, el estado del ano, el sexo anal, la fisura anal. Todas expresiones complejas, difíciles, que generan vergüenza, pudor y hasta temor de pronunciarlas. “El ano es la parte del cuerpo más cuestionada”, dice el proctólogo Lucas Quelín (38), quien tomó envión y, contra todos los prejuicios, habla con soltura, desinhibición y humor del orificio más famoso del cuerpo humano.

“El proctólogo es el médico que se encarga de cuidar la salud del colon, del recto y del ano. Todas las personas, tengan la identidad sexual que tengan, tienen que ir al proctólogo porque todas tienen ano, injustamente considerada la parte del cuerpo, quizás, más antipática y que provoca vergüenza. ¿Los motivos de las consultas más comunes? La mayoría de los pacientes viene por dolores, sangrado, picazón que pueden desembocan en fisuras, hemorroides o verrugas“.

La seriedad de Quelín como médico se resquebraja cuando se sube al escenario para ensayar la obra Conversaciones del orto, con dirección de Verónica Lorca, que se exhibirá en el Teatro Chacarerean el viernes 30 de octubre. “En el escenario me descontracturo, me libero y no se me reconoce”, le dice pícaro a Clarín en un alto de la pasada teatral. “Me pongo a contar, con humor, sobre los mitos, las leyendas y las preguntas más insólitas que me han hecho en el consultorio, además de otros secretos que muchos piensan pero pocos se atreven a formular”.

Cola, culo, traste, orto, glúteos, ano, pavo… Tiene muchas acepciones, se las pone en la misma bolsa, aunque sean diferentes. “Depende de cómo venga la charla, del enfoque y del lenguaje se los mezcla como si fueran una sola cosa, no lo son… pero sí son parte de lo mismo. De todas maneras el ano tiene muchos detractores porque se lo menciona como algo sucio o prohibido, del orden de lo pecaminoso y enfermo”.

Es primordial para Quelin “trabajar desde su consultorio, las redes o un escenario, en comunicar las bondades del ano y acompañar a desarmar estos conceptos erróneos… Ese es mi motor”. Hace una pausa en su estilo locuaz y agrega: “Esto es histórico. Al ano siempre se lo vio como algo prohibido, censurado y ocultado. Tiene que ver con lo que pasa en la sociedad, con lo que representa. Produce miedo, viste, y da vergüencita decir que es un lugar habilitado para el placer”.

Sin embargo, culturalmente y dentro del ámbito de la estética y los modismos populares, la cola, “los glúteos en realidad, son considerados históricamente en la Argentina como una de las partes del cuerpo más observadas y valoradas, generando una obsesión estética que trasciende en los gimnasios”.

Lucas nació en Comodoro Rivadavia y se fue a Córdoba a estudiar medicina en la Universidad Nacional de Córdoba. Luego se especializó en cirugía general y finalmente, en Buenos Aires, sumó otra especialidad, la coloproctología, que realizó en el Sanatorio Güemes, a través de la Universidad de Buenos Aires. “Siempre quise formarme, tener especializaciones, ir por más. Pero a los treinta, antes de la pandemia, tuve una crisis, no sabía qué más hacer, dónde encontrar esa zanahoria que me motivara”.

El proctólogo Lucas Quelin junto con Verónica Lorca, directora de "Conversaciones del orto".

Así fue que aprovechó el parate que provocó el Covid para dar a conocer en las redes a @lucasdeprocto, espacio que le sirvió para hablar de este tema tabú y descubrirse como “un comunicador diferente, hablando de algo que nadie quería hacerlo. Para mí era un logro poder encontrar esta otra faceta, pude ver que había otros Lucas que no había explorado, que podía ser histriónico, divertido y también poder transmitir seriamente corriéndome de mi rol de médico”, describe el proctólogo que empezó a estudiar actuación.

Alimentó su Instagram con material didáctico, útil y diferente, que fue recibido con los brazos abiertos por una comunidad ávida y curiosa, que hoy ronda los 55 mil seguidores. “Para mí fue una terapia y empezaron a aparecer ideas y proyectos vinculados al tema. En 2023 conocí a la directora Verónica Lorca, que me convocó a su obra Sexo Mundial, en la que necesitaba a un profesional desfachatado que hablara sobre sexo. Ese fue mi debut en la calle Corrientes”, dice el también autor del libro Para el culo, que Galerna publicó en 2025.

Desde donde tiene chances, Lucas busca desasnar a una comunidad que, cuando el ano está en la discusión, se deja llevar por los mitos y las leyendas. “¿Cuáles? Ufff, hay de todo. “El sexo anal da cáncer, el sexo anal genera incontinencia, ¿soy gay si disfruto analmente?, el sexo anal me puede dejar abotonado. Abotonado, ¿entendés? –se tienta. ¡Cómo no te vas a poder desenganchar? Pero las creencias, una vez instaladas, cuestan desarticularlas”.

"La medicina tradicional es machista y patriarcal, al punto de bajar línea desaconsejando la sexualidad anal", afirma Quelin. Foto Guillermo Rodríguez Adami

Quelín trabaja todos los días en su consultorio de Palermo llamado Casa Nuestra, donde atienden distintos profesionales especializados en urología, medicina clínica, gastroenterología, infectología y psicología, entre otros. “Soy parte de un espacio médico donde todos tienen formación en género y diversidad. Los profesionales son heterosexuales, trans, lesbianas y gays y todo fluye en armonía. Lo menciono porque la medicina tradicional es machista y patriarcal, al punto de bajar línea desaconsejando la sexualidad anal argumentando que trae hemorroides”.

Busca ser cuidadoso el médico mediático a la hora de comunicar. “La sexualidad anal está abierta a recibir a todas las personas, lo que no significa que todo el mundo sentirá placer, pero eso no significa que quien la practique vaya a contraer alguna enfermedad. No, por Dios”. Asoma la reconocida directora Verónica Lorca, y guionista de la obra que mete una cucharada. “La idea principal es reírnos y desmitificar todos esas frases que se escuchan por ahí de personas que aconsejan poner el ano al sol o hacerse enemas con café“, se mata de risa.

Lorca no duda en recomendar el espectáculo “porque asegura diversión y también información educativa importante. Es una propuesta diferente y Lucas hace un gran trabajo de divulgación. Son temas raros, infrecuentes, por eso apelamos al humor pero sin caer en lo burdo y en lo vulgar. La obra es para apta para todo el mundo, porque como dice el proctólogo, todo el mundo tiene un culo, pero sabemos que a no todos les interesa”.

Verónica Lorca, directora y guionista de "Conversaciones del Orto" remarca el humor de la obra y "lo importante de no caer en la vulgaridad".

Conversaciones del orto tiene un bonus track que es una entrevista. En funciones anteriores estuvieron Leticia Bredice y Costa, y para este viernes 30 de octubre, en el Teatro Chacarerean, se espera a la Hermana Beba, un personaje humorístico y viral de las redes sociales creado por el comediante cordobés Jorge Haddad. “Creemos que será uno de los momentos explosivos de la obra, porque Hermana Beba aportará una charla íntima, divertida y llena de dobles sentidos”.

La charla va llegando a su fin y Quelín insiste en su granito de arena para quitarle negatividad a la retaguardia del cuerpo. “Estar para el orto, sentirse como el culo, me fue para el traste. ¿Por qué expresan negatividad? Supongo que es por el vínculo con la materia fecal, pero yo estoy dispuesto a hacer una terapia colectiva, romper la cuarta pared y que la gente tenga otro concepto cuando salga del teatro”.

Queda un espacio para mencionar al presidente Javier Milei y los reiterados exabruptos contra periodistas al calificarlos como “mierdas humanas” o “soretes malcagados” o “pelado asqueroso de mierda”. Al respecto, Quelín no tiene dudas de que el mandatario “es uno de los principales detractores del sexo anal por sus creencias y sus prejuicios. Además de su llamativa fijación anal, tiene una mirada muy punitiva y avala el discurso de la ultraderecha con los homosexuales. Ojalá un día me visite en mi consultorio, será muy bienvenido”.