Los profesores de Cornell votan la censura a la dirección de la Universidad por su gestión de la violación múltiple de una antigua alumna

Los profesores de Cornell votan la censura a la dirección de la Universidad por su gestión de la violación múltiple de una antigua alumna

La Universidad de Cornell ha dado este miércoles un paso más en el proceso de asunción de responsabilidades ante su manejo de la denuncia de una antigua estudiante, cuya identidad permanece anónima y a quien se conoce con el nombre genérico de Jane Doe, contra siete miembros de una fraternidad de este centro de élite del Estado de Nueva York a los que acusó de haberla violado en octubre de 2024. Los miembros del claustro de profesores de la Universidad de Cornell, organismo que recibe el nombre de Senado, comenzarán a votar una resolución simbólica de censura para condenar cómo el centro gestionó el caso de Jane Doe.

El debate, que comenzó a principios de este mes, ha concluido este miércoles, durante una reunión de profesores de Cornell. La votación se llevará a cabo de manera electrónica hasta el 6 de noviembre, según informa la agencia AP. De aprobarse, supondría una forma de aumentar la presión sobre la dirección de Cornell para que impulse cambios adicionales o reemplace a miembros de la administración universitaria. Esta sería solo una recomendación, ya que este organismo no tiene facultades para imponer los cambios.

El debate gira en torno a la aprobación de la siguiente declaración: “El Senado Docente no confía en la capacidad de la administración central para abordar de manera efectiva la crisis persistente de agresiones sexuales en la Universidad de Cornell”. El presidente de la Universidad, Michael Kotlikoff, anunció el pasado 13 de octubre que se prohibían las fiestas de las fraternidades en lo que queda de curso académico.

La primera reunión del 14 de octubre para debatir la resolución fue tensa. El presidente Kotlikoff defendió su gestión del caso. La profesora Risa Lieberwitz le acusó de haber reaccionado siempre obligado por los acontecimientos, sin reconocer que la violencia sexual es “un problema sistémico que requiere una atención sistémica”. “Da la impresión de que la administración se preocupa más por cómo responder a la presión que por ejercer el tipo de liderazgo que debería haber trabajado en soluciones sistémicas y priorizado estos asuntos desde el principio”, añadió, según ABC News.

“Entiendo que haya quienes perciban esto como una reacción tardía”, respondió Kotlikoff, que defendió la respuesta de la institución ante un incidente ocurrido hace dos años. Argumentó que la investigación se llevó a cabo conforme a la normativa universitaria y la ley federal de Estados Unidos.

El caso de Jane Doe conmocionó a la Universidad y a todo Estados Unidos, donde se suscitó el debate de cómo abordar las denuncias de agresión sexual en los campus universitarios de todo el país. No se han presentado aún cargos penales, pero la fiscal general del Estado de Nueva York, Letitia James, mantiene una investigación.

Horas antes de la reunión del 14 de octubre, el abogado de Jane Doe envió una carta al claustro de profesores en la que compartía la visión de la joven sobre la respuesta que dio Kotlikoff a sus denuncias hace dos años. La estudiante dijo que se había sentido sin apoyos y que no se le había creído cuando dio su versión.

[La reacción de Kotlikoff] “minó mi confianza en la capacidad de la administración para abordar mi experiencia con la comprensión, la sensibilidad y la equidad que yo esperaba y deseaba de la que, en su momento, fue la universidad de mis sueños”, aseguró. “La respuesta inicial del presidente Kotlikoff fue, más o menos: “¿Por qué esperó tanto tiempo para denunciarlo?”, decía la carta de Jane Doe. Un portavoz de la Universidad de Cornell respondió que esta versión de la respuesta de Kotlikoff era incorrecta.