por qué Brasil no es la Venezuela de Maduro

por qué Brasil no es la Venezuela de Maduro


La salida de Flávio Bolsonaro de Brasil rumbo a Estados Unidos, después de perder el balotaje frente a Luiz Inácio Lula da Silva y en medio de una disputa judicial por la entrega de sus pasaportes, no fue el final de su enfrentamiento con el gobierno brasileño. Ya instalado en Miami, el senador desconoció el resultado electoral y se proclamó “verdadero presidente electo” en una primera versión de una carta difundida por sus aliados, en la que denunció un supuesto “golpe de Estado electoral” sin presentar pruebas que acreditaran un fraude. Horas después, modificó el texto y pasó a definirse como el “líder de Brasil”, sin explicar públicamente el cambio.

En ese documento, Flávio buscó inscribir su situación en una tradición de dirigentes que, según su interpretación, tuvieron que abandonar sus países para continuar su lucha política. Mencionó, entre otros, a Charles de Gaulle, José Martí y referentes venezolanos contemporáneos como Juan Guaidó, Edmundo González y María Corina Machado. También agradeció al presidente argentino, Javier Milei, y a Donald Trump por el apoyo recibido tras su salida de Brasil.

Flávio Bolsonaro se autroproclamó primero como presidente y luego como líder de Brasil y agradeció a Milei y Trump

El antecedente de Guaidó es especialmente relevante. En enero de 2019, el dirigente opositor venezolano se declaró presidente encargado y desafió la continuidad de Nicolás Maduro. Al igual que Flávio, buscó disputar la legitimidad del gobierno en funciones y conseguir respaldo internacional.

Pero las circunstancias en las que construyó su reclamo fueron diferentes de las que enfrenta el senador brasileño. Guaidó era presidente de la Asamblea Nacional y actuó en medio de una profunda crisis institucional, Flávio perdió una elección competitiva frente a Lula.

Flávio Bolsonaro

Juan Guaidó y Flávio Bolsonaro: dos reclamos con distinto punto de partida

El ascenso de Guaidó ocurrió en un momento de fuerte cuestionamiento al gobierno venezolano. El 5 de enero de 2019, el dirigente asumió la presidencia de la Asamblea Nacional, controlada por la oposición desde las elecciones legislativas de 2015. Dieciocho días después, se proclamó presidente encargado de Venezuela al considerar ilegítima la reelección de Maduro en 2018. Su argumento se apoyaba en una interpretación del artículo 233 de la Constitución venezolana, que establece un mecanismo de sucesión ante la falta absoluta del presidente.

El reclamo tuvo un alcance internacional inmediato. Estados Unidos y alrededor de medio centenar de países reconocieron a Guaidó como presidente, en una apuesta por desplazar a Maduro del poder. Sin embargo, ese respaldo no alcanzó para que asumiera el control del Estado. En abril de ese año, el intento de impulsar una sublevación militar fracasó y, con el paso del tiempo, su liderazgo perdió fuerza. A fines de 2022, la propia oposición venezolana decidió poner fin al gobierno interino al considerar que no había cumplido sus objetivos.

Juan Guaidó
Juan Guaidó | Crédito: CEDOC

El recorrido de Guaidó deja entreveer que una autoproclamación puede convertirse en una disputa internacional, pero también que el reconocimiento de otros gobiernos no garantiza el acceso al poder. Esa es una de las principales diferencias con el excandidato presidencial de Brasil; el senador derechista no llegó a su declaración desde un cargo institucional que lo habilitara a asumir la presidencia, sino después de perder una elección legítima.

En su carta, Flávio acusó a Lula y al Tribunal Supremo Electoral (TSE) brasileño de haber impedido su victoria. Entre sus argumentos cuestionó la extensión del horario de votación –pese a que inicialmente se había manifestado a favor de la medida–, aunque no presentó pruebas de que esa medida hubiera alterado el resultado. Según un análisis de los registros electorales publicado por Folha de S.Paulo, durante las dos horas adicionales se emitieron menos de 35.000 votos, frente a una diferencia de más de 4,4 millones de sufragios entre ambos candidatos.

Flavio Bolsonaro baja de un avión en Miami
Flavio Bolsonaro baja de un avión en Miami

El respaldo de Estados Unidos: de Guaidó a la apuesta de Flávio por Trump

En el caso venezolano, el reconocimiento internacional fue una pieza central de la estrategia opositora. Washington y más de 50 gobiernos consideraron a Guaidó presidente encargado, lo que elevó la presión diplomática sobre Maduro. Pero el gobierno venezolano mantuvo el control de las instituciones y de las Fuerzas Armadas, y el dirigente opositor no consiguió desplazarlo.

Flávio intenta ahora sostener su reclamo desde Estados Unidos. Tras llegar a Miami con su familia, agradeció a Donald Trump por la ayuda recibida y por la bienvenida en territorio estadounidense. El vínculo con el mandatario estadounidense podría ofrecerle una “plataforma” para mantener sus denuncias y organizar a sus seguidores desde el exterior –aunque por el momento no hay indicios concretos de cómo podría materializarse esa estrategia–.

Donald Trump presidente de Estados Unidos
Donald Trump presidente de Estados Unidos | Crédito: AFP

La situación de Flávio, sin embargo, no equivale a la de Guaidó. La administración estadounidense confirmó que él y sus familiares recibirían visas, pero el gesto no implicó un reconocimiento de su proclamación como presidente de Brasil. La posición de Trump quedó más clara cuando fue consultado por la declaración del senador. “No voy a comentar sobre eso. No me voy a involucrar”, respondió el presidente, en referencia al reclamo de Flávio. Aunque también calificó las elecciones brasileñas de “muy extrañas” y sostuvo que los Bolsonaro habían sido tratados injustamente.

En el caso de Guaidó, Washington reconoció formalmente su condición de presidente encargado en una estrategia orientada a desplazar a Maduro del poder. Sin embargo, Guaidó no logró desplazarlo y su gobierno interino terminó disuelto. El antecedente muestra que la proyección internacional puede dar legitimidad externa a un reclamo, pero no garantiza el ejercicio efectivo del poder.

Día 1053: La globalización de la polarización y el eje Bolsonaro-Milei-Trump

Por qué el Brasil de Lula es diferente de la Venezuela de Maduro

Durante los últimos años, el bolsonarismo protagonizó fuertes enfrentamientos con el Supremo Tribunal Federal y cuestionó decisiones de la Justicia. En Venezuela, la elección presidencial de 2018 estuvo marcada por cuestionamientos de la oposición y de numerosos gobiernos extranjeros, en un contexto de completas restricciones a la competencia política y denuncias sobre el funcionamiento de las instituciones.

En Brasil, en cambio, Lula ganó una elección democrática y competitiva, y el resultado fue reconocido por el TSE. Flávio denunció irregularidades, pero no presentó ninguna prueba contundente que permitan sostener que el resultado fue realmente alterado.

También hay diferencias en la situación judicial de los dos dirigentes. Flávio abandonó Brasil después de negarse a entregar sus pasaportes por orden judicial, en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero –aunque el senador niega haber cometido delitos–.

LB/MSS