Al menos 64 personas han muerto en un accidente ferroviario que se ha producido este miércoles por la mañana a la altura de la estación de Urda (Toledo). El choque ha tenido lugar en el punto kilométrico 118, entre las localidades de Mora y Orgaz y Urda (Toledo) y, según las primeras investigaciones, el accidente se ha producido por un “error humano” doble, porque un controlador de Adif ordenó a un AVE arrancar cuando tenía un Iryo detenido 25 kilómetros delante, y además le dijo que lo hiciera “con normalidad”, cuando el protocolo indica que en una situación así, sin sistema informático, tenía que haberle ordenado que arrancara “a vista”, con un máximo de 40 kilómetros por hora, con el que le habría dado mucho más tiempo a frenar. Los investigadores encuentran “inexplicable” el fallo humano y el controlador está ya asistido por un abogado y un psicólogo en el centro de mando ante la gravedad de la situación, según fuentes del Ejecutivo. Todas las órdenes han quedado registradas con audio y por escrito, y ya han sido revisadas por los técnicos y la primera impresión es clara.








