Renato Iván Tabella, de 28 años, llegó a la terminal de Retiro a última hora del sábado en un micro de la empresa Chevallier, procedente de la ciudad de Córdoba. Minutos más tarde, ya en la madrugada del domingo, atravesó las plazas Canadá y San Martín, para dirigirse directamente a su cita con una trabajadora sexual, que había concertado mediante la aplicación Gemidos TV. Fueron 1.700 metros a pie.
El encuentro se concretó en un departamento de la calle Libertad al 1200. Pero todo iba a terminar de manera trágica: Tatiana Micaela Fernández (27) fue encontrada muerta el domingo a la mañana en un departamento de alquiler temporario. Estaba totalmente desnuda, sobre la cama doble, tapada con una sábana.
Si bien los peritos detectaron una mancha rojiza en el cuello y mientras se espera el resultado de la autopsia, los investigadores sospechan que pudo haber sufrido una sobredosis. En el lugar hallaron una bolsa con drogas, entre ellas cocaína.
Apenas se enteraron en Córdoba del caso, las autoridades de esa provincia se pusieron en contacto con sus pares porteños, ya que el miércoles 21 habían encontrado el cuerpo de Daniela Villalba (28), a la que habían contactado con el mismo número de teléfono, con el prefijo de la ciudad de Córdoba (0351), a través de la misma aplicación de citas sexuales, y de la que nada se sabía desde el lunes 19 a la noche.
Las pistas que conectan los dos casos
En ambos casos se dieron algunos puntos en común:
- Los cuerpos de las dos víctimas estaban tapadas con una sábana sobre la cama, acostadas boca arriba.
- La escena era ordenada y prolija.
- Sus celulares no estaban.
- Fueron compañeras de trabajo quienes denunciaron que sus amigas no les respondían los mensajes.
- Las imágenes de las cámaras de seguridad en la zona de los dos casos era coincidente con la misma figura del sospechoso.
Lo que los diferenció es que Villalba fue degollada en su departamento de bulevar Las Heras al 200, en el barrio Cofico, zona norte de la ciudad.
En el cuerpo de Fernández no detectaron signos de violencia evidentes, aunque el fiscal Matías Di Lello, que subroga la Fiscalía Criminal y Correccional N° 53, investiga un “homicidio”.
El sospechoso, en una imagen de Facebook de hace 10 años.Tabella es de Huerta Grande, una localidad de casi 7.900 habitantes del departamento Punilla, a 69 kilómetros de la capital provincial.
Según las fuentes consultadas por Clarín, actualmente vivía con una hermana en el barrio Güemes, de Córdoba, y tenían una bicicletería.
Apenas lograron identificarlo el sábado pasado como el acusado del femicidio de la trabajadora sexual cordobesa, ordenaron su captura.
Una de las imágenes de las cámaras de seguridad del sospechoso en Córdoba.La Policía fue hasta la casa de sus padres, que dijeron que el vínculo con su hijo no era el mejor. Aportaron un dato fundamental: su número de celular. Era el mismo con el que habían concertado la cita con Villaba. Era el mismo que tenía fijado Fernández en la app con su último cliente.
Así ordenaron intervenirlo y las antenas impactaron en Buenos Aires. Lo detuvieron este domingo, poco antes de las 23, en la habitación 8 del primer piso del Hotel Centro, en Perón al 1500, a siete cuadras de donde encontraron muerta a la joven de 27 años.
Qué dijeron los ministros de CABA y Córdoba
Este lunes los ministros de Seguridad Horacio Giménez (Ciudad de Buenos Aires) y Juan Pablo Quinteros (Córdoba) brindaron una conferencia de prensa en el cuarto piso de la cartera porteña, en avenida de Regimiento Patricios al 1100.
“Estamos frente a un potencial homicida serial“, expresó Quinteros, quien dijo que el perfil de búsqueda eran “rubias y flacas” en las app de citas sexuales.
Los ministros de Seguridad Horacio Giménez (CABA) y Juan Pablo Quinteros (Córdoba), con sus jefes de Policía Diego Casaló (CABA) y Marcelo Marín (Córdoba).Su colega Giménez dijo que en la escena donde encontraron muerta a Fernández había “más de 17 rastros de huellas digitales y fluidos” que podrían ser determinantes para la causa.
Las cámaras de seguridad fueron también claves para localizar al sospechoso tanto en Córdoba como en Buenos Aires. Lo detectaron poco antes de la 1 del domingo entrando al edificio de la calle Libertad, de donde salió a la 1.59.
De allí caminó por Suipacha, por Arenales y estuvo algunos minutos dentro de la plaza San Martín. Después se alojaría en un hotel, a las 12.57 del domingo, al que ingresó con una gorra visera con el número 46 del múltiple campeón de motociclismo, el italiano Valentino Rossi.
Así se hospedó en el Hotel Centro, en Perón al 1500, al mediodía del domingo.Para el viaje en ómnibus, Tabella no anduvo con misterios ni pretendió ocultar su rastro, sino más bien se manejó de manera improvisada: sacó el pasaje y presentó su DNI. También había comprado otro rumbo a Salta, pero decidió tomar rumbo a la Capital Federal.
Según Quinteros, recién el sábado habían logrado identificarlo como el sospechoso del femicidio de Villalba, que era mamá de un nene de 11 años.
El celular de esta víctima se activó tras el encuentro con su asesino, en la zona de Nueva Córdoba y Güemes, pero fue descartado.
Así cruzaba la 9 de Julio, en Cerrito y Arenales.El martes 20 los recolectores de basura descubrieron y alertaron sobre una valija con sangre y una peluca abandonada a unas cuadras de la casa de la joven. Era de ella y llevaba su nombre. Al día siguiente la encontraron asesinada.
Este caso pasó a la fiscalía especializada en violencia de género que conduce Pablo Camacho.
Cómo fue la detención del sospechoso
Cuando la Policía de la Ciudad lo detuvo en el hotel de la calle Perón, no opuso resistencia. Tenía su celular (con el cargador correspondiente) y otro que no pudo justificar, por lo que se cree que era el que le pertenecía a Fernández.
Además, según pudo saber Clarín, le secuestraron 79.000 pesos, cuatro tarjetas con chips de telefonía celular, su DNI, su licencia de conducir, una tarjeta SUBE y dos tarjetas bancarias.
El momento de la detención.En uno de sus perfiles en las redes sociales, Tabella mostraba su fanatismo por el heavy metal. En su brazo derecho lleva el tatuaje de una de sus bandas favoritas: Motörhead.
Una de sus fotos preferidas se la sacaron en la discoteca Krakovia, en Córdoba, cuando fue a ver a Malón el 13 de agosto de 2015. “Larga vida al rock“, era una de sus máximas.
Cuando tenía 16 años, escribió: “Qué feo es estar solo, sin novia, sin poder darle todo tu amor a una chica“. Una reflexión adolescente que quedó muy lejana a su situación actual: está preso y acusado de la muerte violenta de dos mujeres.
Tabella no opuso resistencia.







