Qué pasará con Enzo Fernández y Haaland si el Manchester City pierde la categoría: ¿podrían rescindir sus contratos?

Qué pasará con Enzo Fernández y Haaland si el Manchester City pierde la categoría: ¿podrían rescindir sus contratos?


El terreno de las conjeturas sobre el destino de Manchester City resulta fértil en estos días, luego de que el club fuera declarado culpable por una comisión independiente de haber cometido 114 irregularidades financieras entre 2009 y 2018. Si bien todavía está pendiente la resolución de la apelación presentada por los abogados de los Ciudadanos, ya se especula con sanciones que podrían derivar en un descenso de categoría. Una de las preguntas que se ha planteado a partir de esa posibilidad es qué sucedería con futbolistas de la talla de Erling Haaland o Enzo Fernández si se produce una caída a la segunda o incluso a la tercera división del fútbol inglés.

Hace tres semanas, en una entrevista realizada en el podcast Stick to Football, Paul Gilroy, abogado especializado en derecho deportivo, planteó que pese a que sus contratos no incluyen una cláusula en ese sentido, los futbolistas del City tendrían derecho a rescindir sus vínculos si se materializara una sanción que implicara un descenso de categoría.

“Todo contrato de trabajo, ya sea de un futbolista o de alguien que trabaja en una tienda, tiene una cláusula implícita: la cláusula de confianza. Si trabajo para usted, usted y yo debemos tener la suficiente confianza mutua para que esa relación funcione. Si usted no confía en mí o yo no confío en usted, o si usted me llama mentiroso y ladrón un martes, yo no puedo trabajar para usted un miércoles. (Debe haber) Confianza y seguridad”, razonó el abogado.

“Ahora bien, un jugador podría decir: ‘Usted ha incumplido la cláusula implícita de confianza. Usted es mi empleador, ha incumplido dicha cláusula y eso me da derecho a rescindir mi contrato y marcharme’. Es una posibilidad”, afirmó Gilroy.

El futuro de los jugadores del club más ganador de los últimos tres lustros en Inglaterra no será más que una especulación hasta tanto no se fijen las sanciones, que, de acuerdo con el Manual de la Premier League inglesa, pueden ir desde una mera advertencia a una quita de puntos en el campeonato o, en el caso más extremo, incluso la expulsión de la competición.

La Premier League acusó en febrero de 2023 al City de no proporcionar información financiera precisa ni los detalles correctos de pagos a entrenadores y jugadores entre las temporadas 2009/10 y 2017/18, de no cumplir con el juego limpio financiero de la UEFA entre 2009 y 2018, y con el de la Premier League en las campañas 2015/16 y 2017/18, y de no cooperar con las investigaciones de la Premier que se desarrollaron entre diciembre de 2018 y febrero de 2023.

El City, que en el período investigado ganó tres ediciones de la Premier League, una de la FA Cup y tres de la Copa de la Liga, negó todos los cargos y contrató a algunos de los mejores abogados especializados en deporte en el Reino Unido para tratar de limpiar su nombre y evitar las sanciones. En estos días, todavía está pendiente la resolución de la apelación que sus letrados presentaron tras el informe de la comisión independiente en el que se consignaban las 114 irregularidades.

Según The Athletic, tanto Enzo Fernández como Erling Haaland y el resto de las figuras del City no incluyeron cláusulas de rescisión de contrato ante un posible descenso ya que el club nunca consideró esa situación como una posibilidad real.

Los antecedentes de Milan y Juventus

Si finalmente el procedimiento administrativo se saldara con una pena que involucrara un descenso de categoría, Manchester City se sumaría a la lista corta de poderosos clubes europeos que debieron transitar las divisiones de ascenso como consecuencia de motivos extradeportivos.

En mayo de 1980, luego de haber terminado tercero en la temporada de la Serie A, Milan fue castigado, al igual que Lazio, con el descenso a la Serie B por la participación de algunos de sus jugadores y dirigentes en el Totonero, una trama de manipulación de partidos vinculada con un sistema clandestino de apuestas. Por ello, otros cinco clubes (Avellino, Bologna, Perugia, Palermo y Taranto) fueron penados con quitas de cinco puntos y 20 futbolistas fueron suspendidos por períodos de entre tres meses y seis años.

El plantel de Milan que compitió en la Serie B en la temporada 1980/81. Foto: Associazione Calcio Milan.

Para su primera experiencia histórica en la segunda división del fútbol italiano, el Rossonero mantuvo casi íntegramente su plantel: solo el mediocampista Alberto Bigon y el delantero Stefano Chiodi fueron transferidos a Lazio. Además, Fabio Capello se retiró por problemas físicos y el veterano arquero Enrico Albertosi, quien había defendido la valla del seleccionado italiano en los Mundiales Inglaterra 1966 y México 1970, fue suspendido por cuatro años por su participación en el Totonero (su pena, al igual que la de todos los involucrados, quedó sin efecto tras el Mundial España 1982).

Con la base del equipo que había competido la campaña anterior en la Serie A y con dos jóvenes zagueros que luego dejarían una huella en el club, Franco Baresi y Mauro Tassotti, Milan se consagró campeón de la Serie B en la temporada 1980/81 y consiguió un rápido regreso a la máxima categoría del balompié italiano, aunque un año después volvería a descender, esa vez por su pobre rendimiento deportivo.

El Calciopoli, un plan para influir en el resultado de algunos partidos mediante la presión a los árbitros, fue el que valió a Juventus el único descenso de su historia tras la temporada 2005/06, en la que se había consagrado campeón. Además, el club turinés fue despojado de los títulos que había conseguido en esa campaña y en la previa, y recibió un descuento de 9 unidades para la siguiente. Por su involucramiento en la trama también recibieron sanciones de descuento de unidades Milan, Fiorentina, Lazio y Reggina.

Mauro Camoranesi fue uno de los futbolistas que permaneció en Juventus tras el descenso en 2006. Foto: Massimo Pinca / AP.

La Juve contaba entonces con un plantel estelar que incluía, entre otros, a cinco campeones mundiales con el seleccionado italiano en Alemania 2006: el arquero Gianluigi Buffon, los defensores Fabio Cannavaro y Gianluca Zambrotta, y los mediocampistas Mauro Camoranesi y Alessandro Del Piero. La caída a la segunda división le hizo muy difícil mantener a su dotación.

Tras la confirmación del descenso, el sueco Zlatan Ibrahimovic y el francés Patrick Vieira se sumaron al Inter; Cannavaro y el brasileño Emerson fueron contratados por Real Madrid; Zambrotta y el francés Lilian Thuram pasaron a Barcelona, mientras que el rumano Adrian Mutu se incorporó a Fiorentina.

En cambio, permanecieron figuras como Buffon, Del Piero, Camoranesi, Giorgio Chiellini, el checo Pavel Nedved y el franco-argentino David Trezeguet. Pese a comenzar el certamen con nueve puntos menos que todos sus competidores, la Vecchia Signora se quedó con el título de la Serie B, con seis puntos de ventaja sobre Napoli, y logró el regreso a la primera división.