Cada año se diagnostican en la Argentina más de 20 mil nuevos casos de cáncer de mama, el tumor maligno más frecuente entre las mujeres.
Sin embargo, algunas creencias equivocadas todavía pueden demorar la consulta y dificultar su detección temprana.
Por eso, especialistas del Hospital de Clínicas de la UBA advierten sobre tres mitos frecuentes y destacan los avances científicos que podrían mejorar el diagnóstico.
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“Muchos de los mitos que todavía circulan sobre el cáncer de mama pueden generar una falsa sensación de seguridad o, por el contrario, temor a realizarse los estudios correspondientes”, explicó Gustavo Cortese, jefe de la Sección de Patología Mamaria del Clínicas.
No hay dolor. Uno de los errores más comunes es creer que, si no hay dolor, no existe la enfermedad. En sus primeras etapas, el tumor puede no producir síntomas ni ser palpable.
Otro mito es pensar que solo corren riesgos quienes tienen antecedentes familiares: la mayoría de los casos son esporádicos. También persiste el temor a que la mamografía provoque cáncer. Pero el estudio utiliza dosis bajas de radiación y sus beneficios superan ampliamente los riesgos.
Mientras tanto, la tecnología abre nuevas posibilidades. Los especialistas destacan el potencial de la inteligencia artificial para asistir en la interpretación de mamografías. No reemplaza al médico, pero puede contribuir a identificar lesiones sutiles.
Además, desde 2025 el Clínicas colabora con investigadores del CONICET en el desarrollo de un análisis de sangre que utiliza PCR para identificar señales moleculares asociadas con tumores. Luego, algoritmos de aprendizaje automático buscan reconocer patrones vinculados con la enfermedad. El método, denominado Oncoliq, todavía está en investigación y apunta a complementar los estudios por imágenes.
Investigadores del Hospital Universitario Austral, la Universidad Austral y el CONICET detectaron una mayor rigidez arterial en mujeres que habían superado un cáncer de mama, incluso cinco años después del tratamiento. El trabajo, publicado en la revista Cardio-Oncology, plantea la necesidad de reforzar el seguimiento cardiovascular de las sobrevivientes.
Desde el Clínicas recomiendan consultar a partir de los 40 años para definir los controles según el riesgo individual y acudir antes si aparecen bultos o cambios en la piel o el pezón.
Entre el 2 y el 13 de noviembre, el hospital realizará una campaña de detección temprana para mujeres de 40 a 65 años. Los turnos pueden solicitarse a [email protected].









