“Estoy en la autopista al infierno”, dice el estribillo de Highway to hell, uno de los temas más famosos de AC/DC, la banda de hard rock australiana fundada en 1973. Ese verso podríamos trasladarlo a la realidad actual de la Autopista Buenos Aires – La Plata, aunque nada tiene que ver con la canción.
Una ola de robos a mano armada, asaltos de motochorros y ataques con piedras viene castigando a los usuarios de la principal traza que conecta la Ciudad con la capital bonaerense. Especialmente entre los kilómetros 6 y 18, en Avellaneda y Quilmes.
La semana pasada se hizo viral un video de un motociclista que sufrió un intento de robo mientras conducía por la autopista. Una moto con dos ladrones se le puso a la par y el que iba de acompañante sin casco lo apuntó con un arma. La víctima aceleró a toda velocidad y, poniendo en riesgo su vida, logró escapar zigzagueando entre los autos. Llegó hasta el peaje donde le avisó a una mujer policía que habían querido robarle.
Video
Motochorros amenazaron con un arma a un conductor en plena autopista.
La cámara del motociclista logró captar la cara del motochorro armado y días después la Policía detuvo en Dock Sud a Lautaro Nahuel Estigarribia, de 19 años, quien ya tenía un antecedente por robo.
“Intento fijarme los horarios en los que ando y evito los que no tienen tanto movimiento, como la noche o la tarde”, dijo Bernardo Santos, un joven que viaja tres veces por semana en moto de La Plata a Capital Federal.
“Ahora, cuando estás arriba de la moto, nada de parar en la banquina, absolutamente nunca. Si tengo que parar para ponerme el equipo de lluvia, hablar por celular o por un desperfecto, trato de llegar como sea a una estación de servicio, que por suerte hay varias”, comentó.
El jueves pasado hubo otro caso. Esta vez, tres motochorros quisieron robarle el auto a un agente de la Policía Federal que se encontraba parado sobre el pasto, a la altura del kilómetro 17, sentido a La Plata. Lo amenazaron con un revólver y lo golpearon en la cabeza.
Tres motochorros asaltaron a un policía para robarle el auto a la altura del km 17 el jueves.Agentes de la Policía Vial de Hudson y motorizados vieron lo que estaba pasando y los asaltantes escaparon con las llaves del Toyota Corolla. A uno de ellos, de 15 años, lograron detenerlo junto con la moto, que había sido robada el miércoles en San Telmo.
Casos como estos se multiplican. Clarín accedió a una larga lista de robos ocurridos en las últimas semanas que tuvieron como víctimas a motociclistas, automovilistas, choferes de camión y micro. La mayoría ocurre en la misma zona. Pero también hay ataques con piedras en la llegada a La Plata, como por ejemplo en las bajadas de la Diagonal 74 y la de la calle 520. En algunos casos son para robar, en otros, simplemente por maldad.
En Aubasa están al tanto de lo que pasa. José Arteaga, presidente de la empresa que administra esta autopista, como también el Corredor del Atlántico con las rutas 2 y 11, y la las rutas 2, 11 y la 6, expresó a Clarín su preocupación por dos situaciones concretas: las apedreadas y los asaltos en velocidad. Es que las dos modalidades representan un alto riesgo para las personas.
El km 17 es uno de los más peligrosos. Foto Martín BonettoArteaga dijo que hace poco mantuvieron una reunión con el Ministerio de Seguridad bonaerense para reforzar la prevención y mejorar los tiempos de respuesta. La empresa tiene un sistema de alerta temprana y cámaras de monitoreo en toda la traza. Y le paga horas Polad (adicionales) a la Policía como servicio de seguridad en la autopista.
“Las trazas tienen puntos fijos de seguridad, según reiterancia de hechos”, dijo. Hoy hay presencia en los peajes, las bajadas y puntos de fuga. Uno de ellos está a la altura de Villa Inflamable, en Dock Sud mano a Capital, otros dos a la altura del barrio El Monte, en Quilmes mano a La Plata, por citar ejemplos. Pero los robos ocurren igual.
La malla de seguridad que evitaba robos y ya no está
En esta zona última zona, a la altura de los kilómetros 17 y 18 aproximadamente, se da una situación particular. Hay viviendas que están pegadas a la autopista y ahora con la obra del cuarto carril, mucho más. Para poder ampliar la traza, tuvo que desinstalarse una malla de seguridad que separaba el barrio de la autopista. Justo en la zona más peligrosa.
Esa contención tuvo que ponerse hace diez años para impedir que tiren piedras desde el costado, que nadie se meta ni cruce de un lado a otro y el acceso de vehículos por fuera de las subidas y bajadas habilitadas. Pero desde que la red no está, los robos son constantes.
“Actualmente no hay ningún elemento de seguridad en ese sector, lo que facilita que se pueda acceder o cruzar indebidamente a la calzada”, dijo Arteaga. “Una vez finalizada la obra, se procederá a colocar nuevamente un vallado de protección”, aseguró.
No recomiendan parar en la banquina para evitar robos. Foto Martín Bonetto Pero no todo lo que pasa tiene que ver con la falta de la malla metálica. También se están dando muchos ataques de piratas del asfalto minoristas. Es decir, motochorros o ladrones en auto que asaltan a otros motociclistas y automovilistas.
En el caso de los robos de motos, Arteaga dice que “no era una modalidad que ocurría en la autopista Buenos Aires – La Plata sino que se veía más en otros corredores como la Panamericana. Ahora hay casos”.
En algunos ataques, el objetivo no es el vehículo sino lo que las víctimas llevan encima. Así le pasó a Alan Bonacoi (32), conductor de la aplicación Didi moto que llevaba a una pasajera, cuando dos motochorros los atacaron para sacarles el celular y los hicieron caer de la moto el 5 de octubre pasado a la altura del kilómetro 6,5 en Dock Sud.
A un chofer de Didi y su pasajera los tiraron de la moto para robarles el celular.Ahí cerca, en el kilómetro 6,8 también le robaron al camionero Ignacio Nogera (39), que paró a acomodar la lona que cubría la carga y fue asaltado por un ladrón que lo golpeó en la cabeza y le robó el teléfono.
Otros casos violentos que llaman la atención son los de ataques a tiros desde autos para robar motos. Como el que sufrieron un chofer de Uber y su pasajera el domingo 20 de septiembre a las 8.30 de la mañana cuando un auto con cuatro ladrones se les puso a la par, intentaron asaltarlos y como no pararon, les dispararon.
El conductor recibió un balazo en una pierna. Fue en el kilómetro 11 mano a Capital. El chofer logró seguir manejando hasta el peaje de Dock Sud para recibir auxilio y fue derivado al Hospital Fiorito.
Aubasa contrata a la Policía para seguridad y brinda asistencia a los usuarios.Bernardo le cuenta a Clarín que por miedo a los robos, algunos motociclistas deciden ir a alta velocidad en algunos tramos, para “no regalarse”, aun sabiendo que superan la máxima y ponen en riesgo su vida al ir más rápido.
“Saben donde están los radares y si coincide que no hay y es una zona peligrosa, manejan lo más rápido posible así si quieren interceptarlos, no los puedan alcanzar”, describe. Otra estrategia es ir por el carril izquierdo para solo tener que prestar atención al derecho por el espejo y evitar sorpresas.
Arteaga dice que hay voluntad de la Policía en prevenir y perseguir estos hechos, pero que no dan abasto. Clarín se comunicó con el Ministerio de Seguridad bonaerense para saber qué están haciendo ante esta situación pero no hubo respuesta.
Un colectivo atacado con piedras en la llegada a La Plata.Por parte de Aubasa, el esfuerzo está centrado en sumar tecnología y mejorar los tiempos de asistencia a los usuarios. La empresa cuenta con asistencia sanitaria y servicio de grúa en todos los corredores que administra.
Hoy el peaje para ir desde Buenos Aires a La Plata cuesta entre 2.600 y 3.300 para los autos. Y 1.300 y 1.700 para las motos dependiendo el horario.
En el caso de un robo, desde Aubasa piden llamar al 140 y no intentar resolver la situación por cuenta ni intervenir, sino esperar la llegada de la Policía o la asistencia. Y ante una situación de peligro, en lo posible no parar en el lugar y continuar hasta un área de emergencia.








