Martín Llaryora aprovechó su paso por Buenos Aires para desplegar una agenda que dejó algunas definiciones políticas fuertes de cara al proceso eleccionario de 2027 en la provincia. El gobernador reclamó medidas para sostener la actividad económica, participó de encuentros con otros mandatarios provinciales y avanzó con gestiones para impulsar la ley de biocombustibles. En paralelo, volvió a colocar a Juan Schiaretti en el centro de la discusión sobre una posible alternativa presidencial para 2027.
En el recorrido, el mandatario volvió a diferenciarse del gobierno de Javier Milei remarcando también las diferencias históricas con el kirchnerismo. En ese sentido, Llaryora presentó al cordobesismo como una expresión de centro, vinculada con la producción, el empleo y la articulación entre el Estado y el sector privado. La apuesta consiste en disputar un espacio político que, según su lectura, queda relegado cuando la discusión nacional se organiza exclusivamente alrededor de los extremos.
En TN advirtió sobre las consecuencias sociales y productivas del rumbo económico nacional. “El que no vea una crisis es un ciego”, sostuvo al referirse a la caída de la actividad, las dificultades de las pymes y el deterioro del empleo formal. El mandatario reconoció la importancia de estabilizar las variables macroeconómicas, pero planteó que esa política debe acompañarse con medidas que permitan sostener la producción y el consumo.
“Uno puede estabilizar la macroeconomía con la paz de los cementerios”, advirtió poniendo el foco en la estrategia libertaria, que, según su planteo, no puede limitarse al equilibrio fiscal y la desaceleración inflacionaria. Para Llaryora, la recuperación necesita un programa de desarrollo que contemple las condiciones de las empresas, la generación de puestos de trabajo y la situación de las familias. En esa línea, reclamó diálogo con industriales, productores y emprendedores para establecer reglas previsibles y sostener la actividad.
Schiaretti, el centro y la discusión de 2027
La promoción de Schiaretti fue una de las definiciones más fuertes de Llaryora. El gobernador lo definió como una figura con experiencia y capacidad para competir por la presidencia y sostuvo que Argentina necesita una propuesta que salga de la confrontación entre el oficialismo libertario y el kirchnerismo. “Nosotros tenemos el mejor candidato”, afirmó, al reivindicar la trayectoria del exgobernador y su experiencia al frente de la administración provincial.
La alusión de Llaryora se conoce después de que Perfil Córdoba publicara la semana pasada la estrategia que está desplegando Karina Milei como armadora de La Libertad Avanza de cara a las elecciones de 2027. En ese sentido, se conoció que la hermana del presidente avanza en acuerdos con varios gobernadores y está dispuesta a dar “una pelea en serio” en Córdoba, promoviendo a Gabriel Bornoroni como candidato y Luis Juez en el esquema. Esa alianza por ahora no contempla la inclusión de Rodrigo de Loredo.
Entrevistado en Gelatina, Llaryora planteó que pretende defender un camino de “sentido común y de centro”, aun cuando reconoció las dificultades que enfrenta ese posicionamiento en un escenario político atravesado por la polarización y la disputa por la atención pública. También señaló que el espacio cordobés debe ofrecer una alternativa propia, en lugar de quedar condicionado por las opciones que concentran la discusión nacional. La visita tuvo repercusiones en Córdoba. Desde La Libertad Avanza, el diputado nacional Gabriel Bornoroni cuestionó que el gobernador dedicara tiempo a entrevistas en Buenos Aires y le reclamó que concentrara sus esfuerzos en la seguridad provincial.
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Biocombustibles y agenda federal
El gobernador llevó a Buenos Aires reclamos vinculados con sectores estratégicos para la economía cordobesa. El jueves se reunió con la senadora nacional por Salta Flavia Royón para impulsar el tratamiento definitivo del proyecto de ley de biocombustibles en la Cámara de Diputados. La iniciativa ya había obtenido media sanción en el Senado y la Provincia busca sumar respaldos para que avance en el Congreso.
“Desde hace años, los cordobeses venimos reclamando un marco normativo que brinde previsibilidad, incentive las inversiones y permita seguir industrializando nuestra producción en origen”, señaló Llaryora. Para Córdoba, la discusión tiene un impacto directo sobre la agroindustria: un marco regulatorio estable podría favorecer inversiones, ampliar el agregado de valor a las materias primas y sostener empleo en las cadenas productivas.
En tanto, Llaryora también participó de la segunda Cumbre Federal de Logística, organizada por el Consejo Federal de Inversiones (CFI), junto con los gobernadores Axel Kicillof, Rogelio Frigerio y Elías Suárez, entre otros dirigentes. En ese ámbito, defendió la necesidad de una estrategia de infraestructura con perspectiva federal y sostuvo que el desarrollo argentino depende de la capacidad de las provincias para producir, invertir y generar empleo.









