Una escritura veloz que se parece a un diálogo entre amigas nos acerca a la vida tras los muros de los conventos como una aventura que sucede entre murmullos. De ese modo surge la voz de las autoras de Instrucción de novicias, como si se escondieran en algunos de los conventos del barroco español para contarnos, como una suerte de cronistas expertas en la bilocación, detalles del cotidiano monástico de siglos XVI y XVII, cuando vestir el hábito de monja les permitía a las mujeres escapar de una decena de partos y de una rutina doméstica limitada al cuidado de la casa y la familia.
Seguramente esa fascinación por las prácticas de las carmelitas, jerónimas, clarisas, ursulinas y benedictinas sería menos contundente sin la pluma y el ingenio de Ana Garriga y Carmen Urbita (también conocidas como Las hijas de Felipe) que escribieron juntas un libro tan detalladamente erudito como disfrutable y divertido. Instrucción de novicias. Vidas del convento barroco para guiar tu presente (Blackie Books) es el resultado de otro encierro con el que las autoras españolas establecen una comparación inmediata que les permite convertirse en personajes de su escritura.
El tiempo pasado en los claustros de la Universidad de Brown (Rhode Island) es el equivalente contemporáneo (con notables diferencias) a la vida de las monjas del barroco español e hispano en general. En las universidades de élite de los países anglosajones se encuentran una cantidad de libros a consultar como en otras épocas el saber se apilaba en los monasterios.
Una disciplina religiosa
Las exigencias que llevan a estar catorce horas por día frente a los libros o la computadora y la inexistencia de vida social obligan a una disciplina que parece contemplar los votos requeridos de las monjas.
CUL / Instrucción de novicias
Por supuesto que esta similitud surge en las palabras de Ana Garriga y Carmen Urbita con una gracia y una pausada ironía que permite establecer cierta identificación con las mujeres a retratar. Instrucción de novicias encuentra su singularidad en el modo de leer los datos académicos y en la manera diáfana de establecer especulaciones sobre las costumbres de las mujeres consagradas a Dios.
Santa Teresa de Jesús creó la orden de las carmelitas descalzas en 1562 para hacer posible una vida en comunidad entre mujeres donde se conquistara cierta autonomía. El rezo silencioso podía ser una herramienta introspectiva para pensar en cualquier cosa (de hecho, las autoras del libro se preguntan qué certeza había de que las monjas realmente estuvieran rezando).
Ana Garriga y Carmen Urbita describen y narran (porque su escritura tiene un rigor informativo que se traduce en un estilo casi ficcional, como si utilizaran sus conocimientos para crear una novela) situaciones donde las monjas demostraban notables estrategias para gerenciar los conventos como pequeñas empresas (Santa Teresa de Jesús fundó 17 órdenes carmelitas), para convertirse en celebridades de su época (pensemos en Sor Juana Inés de la Cruz) y en grandes performers al momento de mostrar su pasión mística, sus estados de posesión o éxtasis y sus llantos devotos que aquí son presentados como variantes de la performance y de la danza, espectáculos que generaban atracción, interés y también atisbaban otros modos de percepción, de contemplar y asumir lo real en las sociedades hispánicas de los siglos XVI y XVII.
Carmen Urbita (d) y Ana Garriga, las autoras de ‘Instrucción de Novicias’ (Blackie Books) y responsables del podcast ‘Las hijas de Felipe’. EFE/ Andreu DalmauEl momento en que una adolescente, que después entraría a la orden carmelita con el nombre de María de San José, se convierte en espectadora del “embrujo coreográfico de un cuerpo en éxtasis” cuando conoce a Teresa de Jesús, es el equivalente para Las hijas de Felipe del fervor que sacude a cualquier joven de hoy cuando ve a su cantante preferida en un recital.
Las religiosas del barroco podían alcanzar cierta popularidad gracias a sus manifestaciones devotas o al virtuosismo de su erudición y su escritura, como ocurrió con Sor Juana Inés de la Cruz. La monja mexicana de la orden de las jerónimas pudo transgredir todos los votos gracias a su competencia intelectual, su carisma y su astucia.
Por su locutorio pasaban celebridades, vivía en una celda que se parecía a un dúplex con sirvientas y, según se supone, aunque no hay certezas al respecto, tuvo un fervoroso romance con la virreina María Luisa Manrique de Lara y Gonzaga, figura fundamental para la publicación de los textos de Sor Juana después de su muerte.
Un gesto de imaginación erudita
La pericia de las autoras hace de su conocimiento sobre la vida monacal un gesto de imaginación erudita y una lectura social que, por supuesto, no está romantizada.
Las monjas tuvieron que enfrentarse al poder de confesores, sacerdotes y papas que buscaron limitar su autonomía y que no disimulaban su encono frente a la inteligencia que las monjas mostraron en los debates intelectuales (Sor Juana participó de las discusiones teológicas de su tiempo con un protagonismo sorprendente) como en las artimañas para gobernar sus claustros sin la participación o el control total de los clérigos.
Carmen Urbita (d) y Ana Garriga, las autoras de ‘Instrucción de Novicias’ (Blackie Books) y responsables del podcast ‘Las hijas de Felipe’. EFE/ Andreu DalmauRecordemos que estamos en la época de la Inquisición y tanto Sor Juana como Teresa de Jesús y María de San José sufrieron castigos extremos.
Pero el libro, sin eludir esos pasajes (también hay un espacio para los abusos propiciados por el padre Urbain Grandier), le otorga a esa vida monacal una alegría inesperada, casi como una magnánima travesura de mujeres que pudieron intervenir en la escena intelectual y política mientras parecían cumplir sus votos de obediencia y silencio.
El procedimiento que lleva a las autoras a involucrarse, a relatar su itinerario académico entre el martirio gozoso de los libros, las bibliotecas, los departamentos diminutos y las comidas austeras no es solo un recurso para acercar sus historias a nuestro tiempo, sino un modo estructural de pensar tanto la amistad como una forma política y, por extensión, los armados comunitarios que esos vínculos propician.
Si en la vida monástica hay un fuerte componente sacrificial, también existe una producción de saber, una constelación de textos que sin estas investigaciones permanecerían negados.
El estilo risueño y mesuradamente desafiante de las autoras les permite una apropiación del tema, que si bien se manifiesta en la complejidad y la capacidad para unir elementos filosóficos, políticos con datos de contexto y análisis, también juega con formatos similares a los slogans publicitarios o a manuales de autoayuda con envergadura letrada.
Carmen Urbita y Ana Garriga, las autoras de ‘Instrucción de Novicias’ (Blackie Books) y responsables del podcast ‘Las hijas de Felipe’ en una presentación del libro en el Instituto Cervantes de París. Foto: redes sociales.No dejan de recrear otra versión del conflicto vida-literatura que planteaba Ricardo Piglia, especialmente cuando Ana Garriga y Carmen Urbita hablan de llevar el convento consigo como un modo de resolver cierto malestar de nuestra época frente a las demandas de un entorno cada vez más expuesto.
Instrucción de novicias. Vidas del convento barroco para guiar tu presente, de Ana Garriga y Carmen Urbita (Blackie Books).








