El segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona (60) tuvo este miércoles la última jornada de alegatos por parte de los acusadores, quienes solicitaron penas de hasta 15 años de prisión y la absolución de unos de los imputados.
La jornada N° 48 del debate contó con los alegatos de Pablo Jurado, representante de Ana Estela, Rita Mabel y Claudia Norma, las hermanas del Diez que estuvieron presentes en la sala; y de Fernando Burlando y su equipo, abogados de Dalma y Gianinna.
Los pedidos de absolución de ambos letrados para el médico clínico Pedro Di Spagna (53) derivó a que sea absuelto, ya que ninguna de las partes acusadoras, tanto particulares como la fiscalía, le imputó alguno de los delitos investigados.
De esta manera Di Spagna, quien estuvo presente en todas las audiencias y que cada cuarto intermedio iba a la Catedral de San Isidro, no recibirá ninguna condena de parte de los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.
“Mataron a un héroe mitológico”, afirmó Burlando en el inicio de su alegato ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7 sanisidrense. Al igual que en sus lineamientos al inicio del debate, el abogado de Dalma y Gianinna consideró que Maradona “fue asesinado”.
“Diego Maradona fue asesinado el 25 de noviembre de 2020 y para esa tarea alguien convoco a un equipo de la salud para hacerlo de una manera lenta y cruel, una escenografía inhumana con un resultado eficaz”, sostuvo.
Burlando les dijo a los jueces que lo que ellos decidirán en su sentencia “quedará marcado a fuego en la memoria colectiva de esta y de varias generaciones más”.
“No solo por el nombre y apellido de la víctima, sino por transcendencia, su importancia y su sello particular, pero también por los ribetes de este crimen y por las características de la matanza de Diego Armando Maradona”, remarcó.
“Mataron a un héroe mitológico, a un guerrero capaz de ir y volver del olvido y de la muerte cuando lo deseaba. Lo hicieron de una manera muy cobarde, aprovechándose de la vulnerabilidad de su salud, agravándola hasta la muerte”, aseveró el mediático abogado.
Para Burlando, “salvarle la vida era sencillo y fácil” y agregó que “ni a un animal se lo trata con tanto destrato, con tantas ganas de que se muera”.
Antes de dar a conocer el petitorio, Burlando cerró su exposición con una compilación de dos minutos y medio de audios de los principales imputados y que fueron reproducidos en las distintas jornadas.
Luego de exponer 10 puntos centrales, Burlando pasó a pedir 15 años de cárcel para el neurocirujano Leopoldo Luque (45) y 10 de inhabilitación para ejercer la medicina.
Para Nancy Forlini (57), la coordinadora de Swiss Medical, solicitó 12 años; y para la psiquiatra Agustina Cosachov (41) pidió 10 años. A los tres por el delito de homicidio simple con dolo eventual.
Leopoldo Luque Agustina Cosachov y Nancy Forlini, los tres principales acusados. Fotos Francisco Loureiro.Para el psicólogo Carlos Díaz (35) exigió la pena de 5 años de prisión, al tanto que para el coordinador de enfermería Mariano Perroni (45) y el enfermero Ricardo Almirón (42) reclamó 4 años y 6 meses, pero por homicidio culposo, un delito más leve.
“La prueba es contundente, es tanta la basura que está flotando, no hay que ir a las profundidades”, expresó Burlando.
Dentro de su equipo, la abogada Silvia Petroff fue quien se encargó de describir los hechos, la materialidad ilícita y las conductas de cada uno de los acusados.
“Cualquier médico que trataba a Maradona lo primero que tenía que tratar era el tema del corazón. Eran de público conocimiento los problemas cardíacos de Diego. Y lo sabían”, sostuvo.
Su colega Fabián Améndola aseguró que “lo único que está comprobado es que no hicieron absolutamente nada”, referido a los médicos.
Luego afirmó: “A nuestro criterio, Luque, Forlini y Cosachov tenían plena conciencia que el que dispositivo que habían instaurado constituid un riesgo cierto ante la vida de Maradona y ante ello, actuaron con indiferencia”.
Améndola hizo hincapié de la figura del psicólogo Díaz. “No hay ninguna duda que es responsable del delito de homicidio culposo. Tomó decisiones e hizo cambiar decisiones del cuerpo médico tratante que fueron cruciales para que el sistema de control de Diego Maradona fallara”.
Y finalizó: “Diego Armando Maradona fue tal vez la persona más conocida del mundo y hasta hoy, a tal punto que su figura se la ve como un Dios. Se lo ve vestido con una camiseta con un D10S. Quienes están siendo imputados acá pensaron en ser semidioses, tanto Luque, como Cosachov y Díaz. Esa profecía de la que hablo es un chat en el que Díaz le dice a Cosachov ‘si sale bien lo de Diego puede ser algo que quede para la posteridad, o perdemos la matrícula o somos semidioses´”.
“Murió por lo que no hicieron”
El primero en alegar fue Jurado, quien describió el fallecimiento de Maradona como “la crónica de una muerta anunciada, previsible y evitable”.
La exposición del letrado fue breve, concreta y simple. Describió día por día lo que pasó Maradona entre el 11 y 25 de noviembre de 2020, mientras estuvo bajo una internación domiciliaria en la casa del lote 45 del barrio San Andrés de Benavídez, en Tigre.
“Todos los días que Maradona estuvo en la internación domiciliaria, cuanto menos se reportó alguna situación anormal en su salud, que no fue examinada. Todo eso se dio en un control de enfermería deficitario. Maradona no estaba de paseo en la casa, estaba en una internación domiciliaria”, expresó.
Tras ello, dio la calificación y el quantum de la pena que consideró para los siete imputados.
Por el delito de homicidio con dolo eventual acusó a Forlini, Luque y Cosachov. A la coordinadora de Swiss Medical le pidió 10 años de cárcel; al neurocirujano, 8 años; y a la psiquiatra, 8 años y 2 meses (se suma la imputación por falsificar un certificado médico).
A todos les solicitó una década de inhabilitación para ejercer su cargo médico.
“Sobre Forlini, su deber no era clínico asistencial, sino dotar de los medios que el paciente exigía en la internación domiciliaria y omitió hacerlo. No doto al lugar de elementos de RCP, de personal especializado, no hizo la historia clínica ni compartido la epicrisis del paciente”, argumentó Jurado.
Con relación a Luque, sostuvo que quedó clara su situación de garante y que no hubo discusión en que varios testigos lo señalaron como parte del equipo tratante.
“No profundizó los estudios cardiacos, no confecciono la historia clínica, omitió asistir al paciente, omitió los signos cardiacos. Nunca renunció a su mandato profesional y seguía a cargo de su salud. Es clara la responsabilidad del acusado”, reafirmó.
La acusación fue similar para Cosachov en algunos puntos. Jurado acreditó la posición de garante y que era parte del equipo médico: “Omitió las alarmas de insuficiencia cardiaca que le fueron informadas y siendo la única médica presente al momento de la muerte, omitió encargarse de la reanimación del paciente”.
Para Perroni, el abogado de las hermanas de Maradona pidió 3 años por el homicidio culposo, al igual que para el enfermero Almirón, y seis de inhabilitación.
“La evaluación y el control de las funciones asistenciales de enfermería y el control y resguardo de las planillas eran funciones de Perroni. Ninguna de las dos obligaciones fue cumplida por el imputado”, sostuvo sobre el coordinador.
Mientras que sobre Almirón destacó que “los últimos dos días de vida de Maradona sus controles fueron deficitarios o directamente inexistentes. No hay constancias que el paciente haya sido examinado entre las 0.30 y la mañana del 25 de noviembre, período que coincide con las 12 horas de agonía”.
Tal como hizo la fiscalía y los abogados de Dieguito Fernando, Diego Jr, y de Jana, solicitó la absolución de Di Spagna, al considerar que “sus recomendaciones no fueron advertidas” y que “no tenía el dominio del hecho”.
Al otro que no acusó fue a Díaz: “Fue el psicólogo de Maradona, no podía detectar la insuficiencia cardiaca y avisos de edema”. Esta decisión provocó la reacción silenciosa de Dalma y Gianinna, a quien se la vio con los ojos llorosos durante el alegato.
“Diego Maradona murió por lo que no hicieron. Las groseras omisiones deben tener consecuencias legales”, cerró.









