Temporal en Santiago: alcaldes piden radares y hay aviso de más tormentas eléctricas

Temporal en Santiago: alcaldes piden radares y hay aviso de más tormentas eléctricas


Santiago de Chile ha amanecido este miércoles con un cielo prístino y soleado luego de haber experimentado lluvias torrenciales, granizos y un tornado la jornada anterior. Hay clases suspendidas en colegios de cuatro comunas y, según la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), unos 25.000 clientes continúan sin suministro eléctrico en el país, mientras el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) contabiliza decenas de viviendas con daños. Para esta tarde, la Dirección Meteorológica de Chile mantiene un aviso por probables tormentas eléctricas para la zona cordillerana de la Región Metropolitana en el octubre más lluvioso de la historia. Alcaldes y el gobernador regional reclaman más recursos y coordinación para hacer frente a este tipo de fenómenos climatológicos que hicieron colapsar en cuestión de minutos la capital del país sudamericano.

El temporal en plena primavera comenzó cerca de las 15.30 horas de este martes, con granizos y relámpagos por más de una hora. En apenas un instante anegó avenidas, estacionamientos subterráneos y edificios, lo que obligó al Senapred a decretar la alerta roja para toda la región. El granizo ya se ha derretido esta mañana, por lo que las aceras están resbalosas y se ven trabajadores municipales y vecinos limpiando las viviendas y recintos públicos afectados. Claudia Becerra, de 47 años, trabaja en un kiosco en avenida Irarrázaval con Pedro de Valdivia, una de las zonas más afectadas. “No alcancé a guardar toda mi mercadería. Las cañerías no dieron a basto. Vi a una mujer con un carro que iba cruzando la calle y que la arrastró el agua y se cayó. Casi la atropella un camión. Mucha gente se cayó cruzando la calle”, señala. Patricio Araya, de 65 años, para evitar la caída, se sacó los zapatos, los calcetines y se arremangó los pantalones. “Me demoré 15 minutos en cruzar la calle a pie pelado. Fue muy duro”, añade.

Pero el impacto no se limitó al centro de la capital. En Talagante, el Senapred envió un mensaje del Sistema de Alerta de Emergencias (SAE) para evacuar un campamento por el desborde del río Mapocho y en O’Higgins, por su parte, una inundación afectó 60 viviendas en la población Rancagua Sur y 17 personas siguen aisladas en San Fernando. La Dirección Meteorológica de Chile extendió hasta la noche de este miércoles avisos por probables tormentas eléctricas en 10 regiones, entre Coquimbo, en el norte, y Los Lagos, en el sur.

El director del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) y académico de la Universidad de Chile, Roberto Rondanelli, dijo este miércoles a Radio Futuro que la estación de Quinta Normal, en el sector poniente de la capital, acumuló 107 milímetros en los primeros 13 días del mes, el octubre más lluvioso en sus 150 años de registros, y describió la tormenta como inédita en al menos 50 años. “Toda Sudamérica está atrapada en este patrón de lluvia”, apuntó, sobre cómo está impactando el fenómeno del Niño.

En Providencia, en el sector oriente, el agua ingresó al estacionamiento del edificio municipal, donde se produjo una suerte de cascada por las escaleras hacia los subterráneos. El alcalde Jaime Bellolio dijo que un par de vehículos quedaron completamente inundados, pero que ningún funcionario resultó herido. La alcaldía recibió más de 1.900 llamadas en dos horas y priorizó sacar el agua de los edificios subterráneos anegados, con sus propias motobombas. El agua entró también a edificios de Ñuñoa, donde se reportaron estacionamientos inundados. Ambas comunas suspendieron las clases en sus colegios municipales debido al fuerte impacto de las lluvias torrenciales. El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, afirmó que enfrentaron los anegamientos con cuatro motobombas, bomberos y el apoyo del Gobierno Regional. Exigió que el Senapred deje de ser un servicio “pequeño y de juguete”, y pidió incluir en el Presupuesto 2027 piscinas decantadoras, reforestación y radares meteorológicos.

Por su parte, la alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, cuya comuna aún trabaja en limpiar el barro que dejó el aluvión del 8 de octubre y que tras esa emergencia puso sobre la mesa la necesidad de contar con radares meteorológicos, advirtió que “la emergencia no puede tener horario de oficina”. También cuestionó la burocracia del Estado y las dificultades para corregir a tiempo.

Consultada sobre las medidas de prevención, la directora nacional del Senapred, Alicia Cebrián, defendió este miércoles que el organismo monitoreaba el evento desde el viernes, que los municipios de la precordillera hicieron sus comités de preparación el sábado y que había alertas vigentes, aunque la magnitud de la tormenta no podía estimarse. Cebrián, quien se reunió esta mañana con el presidente José Antonio Kast en La Moneda, evitó responder a las críticas que le han hecho los alcaldes al servicio que dirige, y anunció que revisará lo que no se hizo bien y lo que se puede mejorar cuando finalice el aviso por tormentas eléctricas de esta tarde.

Un decreto de Hacienda redujo en mayo en unos 918 millones de pesos (949.000 dólares) el presupuesto 2026 del Senapred, y el proyecto de Presupuesto 2027 propone recortar 30,6% el programa de gestión del riesgo de desastres, cerca de 258 millones de pesos (267.000 dólares). El subsecretario General de Gobierno, José Francisco Lagos, defendió en Radio Duna que el presupuesto del próximo año contempla radares para monitorear tsunamis, pero que “ahora el fenómeno parece haber cambiado”, y confirmó que se acelerarán los estudios para evaluar la efectividad de los radares meteorológicos y, de ser necesario, adquirirlos. Cebrián, de Senapred, pidió no convertir los radares en “una especie de fetiche”: ayudarían a precisar dónde ocurre un fenómeno, pero necesitan expertos que interpreten los datos y protocolos para alertar a las personas. El gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, pidió al Ejecutivo reconsiderar el recorte al Senapred: si las emergencias son una prioridad y no se ponen recursos, dijo, es “pura música”.