Miles de personas reciben con entusiasmo a los Reyes en Ceuta: “Hoy toda España es caballa” | España

Miles de personas reciben con entusiasmo a los Reyes en Ceuta: “Hoy toda España es caballa” | España


“¡Yo soy español, español, español!”, han gritado los ceutíes conforme han ido avanzando los Reyes por la Gran Vía de Ceuta en su primera visita a la ciudad autónoma. Carmen Mateo, de 54 años, llevaba esperando desde primera hora de la mañana para tener un sitio en primera fila. “Quiero decirle que no se olvide del pueblo ceutí”, clamaba la mujer dos meses y medio después de la entrada masiva. Felipe VI y la reina Letizia han arrancado el paseíllo por el centro de la ciudad sobre las 12.30, tras aterrizar en helicóptero en el puerto. A esa hora, han empezado a repicar las campanas de la iglesia de África, patrona de la ciudad. Los ceutíes rugían en vítores a su paso. “¡Ceuta no se vende!”, “¡Ceuta es España!” y “¡Hoy toda España es caballa!”, se ha escuchado sin cesar entre las miles de personas que se han apostado para recibir a los Reyes en su primera visita a Ceuta.

Mientras caminaban por la céntrica calle, rumbo al Ayuntamiento, Felipe VI y doña Letizia han ido acercándose a las vallas donde los ceutíes esperaban para saludarles y darles la mano. Los Reyes iban acompañados del presidente de la ciudad, el popular Juan Jesús Vivas, que ha entregado el bastón de mando al jefe del Estado a su llegada. También han estado escoltados por el nuevo delegado de Gobierno, David de la Encina, y el ministro de Política Territorial y dirigente de La Moncloa al frente del mando único, Ángel Víctor Torres. Ya sobre las 13.00, los Reyes han llegado a la puerta de la sede del Ejecutivo ceutí, donde han saludado a los miembros de la corporación local y han entrado al edificio.

Poco después, Felipe VI y Letizia han salido al balcón del Ayuntamiento y los ceutíes han arrancado en aplausos y más proclamas. “¡Ceuta es España!, ¡Felipe, Felipe!”. Minutos después, ha aparecido en la terraza Vivas, lo que ha elevado aún más el volumen de los vítores. “¡Presidente, presidente!”. El jolgorio se ha tornado en abucheos cuando ha aparecido el ministro Torres.

Primera visita

Los Reyes pernoctarán además esta noche en Ceuta. Con esta decisión, La Zarzuela quiere transmitir un mensaje de “normalidad” en las relaciones con un territorio que el vecino Marruecos reclama como propio, al igual que Melilla, ciudad a la que los Reyes se trasladarán este miércoles. Será la primera vez en democracia que un jefe del Estado pernocta en la ciudad autónoma.

Dentro del Ayuntamiento, los Reyes se reúnen a esta hora con miembros de la sociedad civil ceutí, también de la Policía, para conocer cómo está la ciudad autónoma dos meses y medio después del cruce masivo de unas 80.000 personas. Felipe VI ya porta el bastón de mando, que se lo ha entregado el presidente, Juan Jesús Vivas, al bajar del coche. Vivas dirá ahora unas palabras en el Salón del Trono junto a los Reyes y los miembros de la Corporación. Luego le entregarán la llave de oro de la ciudad y un obsequio, un grabado iluminado a la acuarela con la representación arquitectónica del palacio del Ayuntamiento, de la artista ceutí Belén Abad de los Santos.

La última vez que la jefatura del Estado visitó Ceuta y Melilla fue en 2007, con el rey Juan Carlos I y su esposa la reina Sofía, bajo el Gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero. Entonces, los Reyes no durmieron en esas ciudades. La de este martes es la primera vez que Felipe VI —como Rey y como Príncipe— viaja hasta la ciudad enclavada en el norte de África. La visita de los Reyes a las ciudades autónomas es un tema que escuece especialmente a Marruecos. El reino alauí reclama históricamente la soberanía sobre ambas ciudades autónomas, y varias fuentes militares ya advierten de que esta visita real “no va a quedar sin respuesta” por parte de Rabat. Está por ver, continúan las mismas fuentes, de qué manera podría reaccionar el país magrebí. Lo que sí se suele analizar en estos casos desde diferentes ministerios es si España está preparada para mitigar esa reacción marroquí.