Hitler y Mussolini han ganado unas elecciones en Perú. Esta vez no han necesitado un ejército, ni un partido fascista. Ni siquiera un apoyo multitudinario. Han bastado apenas 229 votos. Los dos nombres pertenecen a una sola persona: Hitler Mussolini Simeón Flores, un peruano de 45 años que acaba de imponerse en las elecciones municipales de Queropalca, un remoto distrito de los Andes, situado a casi 4.000 metros de altura.
El ganador tampoco se parece demasiado a sus célebres tocayos. No lleva el característico bigote del dictador alemán Adolf Hitler ni luce la cabeza rapada del italiano Benito Mussolini. En su fotografía electoral aparece con el pelo corto y lacio, y un bigote incipiente. Tampoco pertenece a un partido fascista. El Hitler Mussolini peruano se presentó a la alcaldía de su distrito representando a Ahora Nación, una agrupación de centro izquierda liderada por el senador y excandidato presidencial Alfonso López-Chau.
La victoria fue ajustada. Simeón Flores obtuvo el 34,54% de los votos válidos y aventajó por apenas 25 sufragios a Gaspar Osorio, candidato del partido Renovación Popular. En esa peculiar contienda, Hitler Mussolini derrotó a la ultraderecha desde la centroizquierda. La Oficina Nacional de Procesos Electorales ha contabilizado todas las actas y solo falta la proclamación oficial del ganador.
La repentina fama parece haber tomado por sorpresa al protagonista. Según dirigentes de Ahora Nación consultados por EL PAÍS, Simeón Flores es un hombre tímido, reservado y poco acostumbrado a la exposición pública. Desde que su nombre comenzó a circular en los medios de comunicación, ha recibido tantas llamadas que decidió cambiar de número para evitar que siguieran contactándolo desconocidos. Las mismas fuentes aseguran que incluso ha sido objeto de intentos de extorsión, un delito que se ha extendido por Perú y que afecta tanto a pequeños comerciantes como a empresarios y transportistas.
Hasta hace unos días, su actividad pública estaba concentrada en la campaña por la alcaldía. En sus carteles electorales aparecía vestido con una camisa blanca y el brazo extendido, rodeado de montañas nevadas y lagunas andinas de un verde esmeralda. Prometía mejorar los caminos, ampliar el sistema de riego, construir un estadio municipal y desarrollar el turismo. En las publicaciones de su campaña, además, prefería presentarse como Mussolini Simeón Flores, sin mencionar su primer nombre. Entre sus conocidos hay quienes lo llaman simplemente “Musso”.
Hitler Mussolini nació el 6 de agosto de 1981 en Queropalca, en la región andina de Huánuco, cerca de la cordillera de Huyahuash. Habían pasado 36 años desde la muerte de los dos dictadores cuando sus padres, Toribio Simeón y Enma Flores, decidieron ponerles sus nombres. No se sabe por qué. Según la hoja de vida que presentó ante el Jurado Nacional de Elecciones, cursó primaria y secundaria, pero no registra estudios superiores. Entre 2023 y 2026 trabajó como gerente de una empresa dedicada al alquiler de maquinaria, transporte de carga y construcción de carreteras.
Su historial político guarda otra ironía. Antes de presentarse por Ahora Nación, partido con el que acaba de ganar las elecciones en su pueblo, estuvo afiliado a Fuerza Popular, el partido de derecha que lidera la presidenta Keiko Fujimori. Renunció en 2025 y cambió de bando. Un año después, el hombre que lleva los nombres de dos dictadores fascistas llegó a la alcaldía por la centroizquierda.

Hitler Mussolini, por cierto, tiene una competencia numerosa, al menos en lo que respecta a su primer nombre. Según el registro civil peruano, en 2023 había 3.943 personas llamadas Hitler. De ellas, 160 vivían en Huánuco, la región de los Andes donde acaba de ganar las elecciones.
El sociólogo y catedrático Sinesio López explicó a EL PAÍS que algunos padres peruanos eligen nombres como Hitler, Mussolini o Stalin por la imagen de autoridad que proyectan estos personajes, sin que eso signifique que compartan sus ideas. “En muchos casos, se trata de personas de sectores populares que no conocen a profundidad la historia y que admiran al personaje al margen de su ideología”, señala. El propio López recuerda haber conocido a una mujer peruana llamada Doris Day Quispe, que llevaba el nombre de la famosa actriz y cantante estadounidense.
En Perú, los nombres insólitos no se limitan a la política. Las estadísticas oficiales también registran a 33.389 personas llamadas Neymar, como el futbolista brasileño; 3.409 llamadas Messi y 234 bautizadas Gohan, como el personaje de Dragon Ball. Hay además 733 Maverick, como el piloto de Top Gun, y 250 Merlina, como la protagonista de la serie Wednesday. Pero esta vez fue el Hitler Mussolini andino quien se llevó los votos y los titulares.









