La brutalidad de la ofensiva antiinmigrante del Gobierno de Donald Trump ha llegado a Nueva York y el alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, no piensa quedarse “de brazos cruzados”. Cuando aún estaban por esclarecerse los detalles del suceso, Mamdani tildó de “inaceptable e increíblemente grave” lo ocurrido en un contundente comunicado publicado en sus redes sociales y aseguró que había llamado a Trump: “Cuando hable con él, le exigiré que ponga fin a todas las acciones de control del ICE en nuestra ciudad. No me quedaré de brazos cruzados mientras los agentes del ICE aterrorizan a nuestras comunidades”, aseguró el regidor demócrata a través de sus redes sociales.
La tarde de este jueves una persona resultó herida por el disparo de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en un barrio del Bronx, al norte de Manhattan. El tiroteo tuvo lugar en Marble Hill, cuando agentes federales de inmigración rodearon a un hombre y a un niño de cinco años dentro de su vehículo y dispararon varias veces.
“Esta noche nuestros pensamientos están con el neoyorquino herido y su familia. Saquemos al ICE de nuestros barrios. Saquemos al ICE de nuestros hospitales. Saquemos al ICE de nuestras calles. Alejemos al ICE de nuestros niños”, aseguró Mamdani. Y reiteró un llamado que ya había hecho antes: “Abolamos el ICE”.
El tiroteo de este jueves es el primer episodio de este tipo en Nueva York en el marco de la ofensiva migratoria de Donald Trump, que ha dejado víctimas mortales en todo el país, desde California hasta Maine. Es también una prueba política para Mamdani. El alcalde socialista llegó a principios de este año al Ayuntamiento de la ciudad más poblada de Estados Unidos, donde el 38% de la población nació en el extranjero, con la promesa de proteger a los inmigrantes de Nueva York, siendo él mismo un inmigrante, del Gobierno de Trump.
Nueva York es una ciudad santuario, como también lo es el Estado, lo que significa que las autoridades locales no cooperan con el Gobierno federal en materia de inmigración. Por tanto, la Administración de Trump ha amenazado una y otra vez a la ciudad con que haría de ella el próximo epicentro de su agresiva campaña contra la inmigración.
Sin embargo, aunque los arrestos del ICE han aumentado en los últimos meses —pasaron de 927 en mayo a 1.567 en julio, según datos federales recopilados por el Deportation Data Project—, hasta ahora Nueva York se había librado de redadas masivas y mediáticas como las que han tenido lugar en ciudades como Minneapolis o Chicago, donde el Gobierno envió a miles de agentes como parte de operativos a gran escala.
Desde su llegada al poder, Mamdani ha sido vocal en su rechazo a la agenda migratoria de Trump. La noche de su victoria en las urnas, se dirigió directamente al presidente —“Donald Trump, sé que estás viendo esto, tengo tres palabras para ti: sube el volumen”— y le recordó: “Nueva York seguirá siendo una ciudad de inmigrantes: una ciudad construida por inmigrantes, impulsada por inmigrantes y, a partir de esta noche, dirigida por un inmigrante”.
Desde City Hall, ha continuado expresando su desacuerdo con Trump en este sentido y ha alertado de las consecuencias que sus políticas tienen en la vida de los neoyorquinos migrantes. “Le he dicho directamente al presidente que el ICE es una agencia que opera con crueldad e inhumanidad. Creo que el ICE debería ser abolido”, dijo Mamdani en una entrevista con El País Semanal en agosto.
“Demasiado de este horror se ha incorporado a la vida cotidiana”, agregó el regidor a este medio en aquel momento. “Las imágenes de las ejecuciones extrajudiciales llevadas a cabo por el ICE en distintos puntos del país han pasado a ser vistas como algo esperado, como parte de lo que hace esa agencia. Y, francamente, eso refleja el hecho de que no se trata de una anomalía en su funcionamiento, sino de una característica de su propia existencia”.
Desde que Mamdani tomó posesión, el alcalde y Trump han mantenido una relación sorprendentemente cordial. Aunque Mamdani prometió durante su campaña ser “la peor pesadilla” del republicano, y el presidente, por su parte, lo llamó “lunático comunista” y respaldó a su principal rival en las elecciones que el socialista acabó ganando, ambos han tenido dos reuniones, y suelen mantenerse en contacto por teléfono, según han dicho.
Ahora, el alcalde debe demostrar hasta dónde llega su capital político con el mandatario en uno de los asuntos más importantes para los demócratas, quienes, impulsados por victorias de candidatos progresistas como el propio Mamdani, están intentando remontar en las elecciones de medio mandato del próximo mes, en las que Trump se juega el control del Congreso.









