Jorge Luciano Bertón (38) afirmó que los contactos telefónicos con su madre, la ex funcionaria municipal de 9 de Julio María Victoria Caillava (55), eran diarios; pero ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes no pudo precisar cuántas veces habló con ella el día que se produjo la desaparición de Loan Danilo Peña (5). Los “creo” y “no recuerdo” se multiplicaron a lo largo de una declaración que no tuvo grandes aportes para el esclarecimiento del hecho.
“Jorgito”, como es conocido en 9 de Julio, se presentó como agricultor y dijo que fue su esposa quien le contó que se había perdido un chico tras enterarse por el estado de WhatsApp de una vecina. Y que a media tarde recibió un llamado de Caillava, quien le preguntó si estaba al tanto de la desaparición de Loan en la zona de El Algarrobal. “Creo que en esa llamada me dijo que estuvo en el almuerzo”, en la casa de Catalina Peña, sostuvo.
La noticia corrió rápidamente y fue Humberto Suárez quien le pidió a Bertón para sumarse a la búsqueda, pero la partida se demoró porque tenía que entregar una carga de zapallitos a un cliente. “Ese día llegamos al anochecer. Creo haber visto la camioneta de mi mamá y Pérez en lo de Catalina. Nosotros estacionamos sobre el callejón porque ya había muchos vehículos y gente buscando”, contó.
Bertón indicó que ese día no vio a su madre en el lugar y tampoco a los demás imputados pese a que se estuvo recorriendo la zona hasta cerca de las 22. “Había una persona que nos guiaba. Como había mucha gente rastrillando, Suárez y las otras personas me pidieron para ir hacia la zona de la Ruta Nacional 12 y hacer el recorrido en sentido inverso, hacia la casa de Catalina”, agregó.
El hombre dijo que los dejó sobre la ruta 123 y él retornó a su domicilio, en 9 de Julio a bordo de la camioneta Volkswagen Amarok que unos meses después vendería.
Relató que al día siguiente, por la mañana, fue hasta la localidad de Lavalle en busca de un plástico que le regalaron para techar un galpón. Y que por la tarde volvió a El Algarrobal para sumarse nuevamente a los rastrillajes.
Bertón aseguró que nunca manejó la Ford Ranger ni el Ford Ka, vehículos en los que los perros de la Policía hallaron rastros de Loan seis días después de la sustracción. El hijo de María Victoria Caillava fue investigado como posible partícipe del hecho, pero finalmente zafó del procesamiento.
Mónica Chirivín, la abogada de Laudelina Peña, le consultó por una llamada que tuvo con su madre el 13 de junio a las 22.26 y que tuvo una duración de tres minutos y medio, pero Bertón aseguró no recordarla. Las pericias sobre los teléfonos permitieron establecer que ese día hubo tres contactos entre ambos. Y que el sábado 15 a la noche nuevamente se produjeron varios contactos que “Jorgito” tampoco pudo recordarlos.
El relato de un vecino de Caillava
Mario Justo “Guacha” González, un vecino de El Algarrobal, también declaró ante el Tribunal. Contó que vive a unos 2.500 metros de la casa de Catalina Peña (88), donde se realizó el almuerzo previo a la sustracción de Loan, y que esa tarde tomaba mate en el alero de su casa cuando llegó en su moto Bernardino Antonio Benítez y “me preguntó si vi pasar al hijo de José Peña, porque se había perdido. Yo en ese momento le dije que llame a la Policía, porque es lo que hacemos en el campo cuando se pierde una vaca. Él me dijo que si no lo encontraba iba a avisar” a la Comisaría del pueblo.
“A la hora y media lo llamé, le pregunté si lo encontraron y me dijo que no. Yo le pregunté si llamó a la Policía, pero no entendí si me respondió que lo había hecho o estaba por hacerlo”, agregó.
Bernardino Benítez. Foto: Fernando de la Orden / Enviado Especial“Yo recorrí a caballo mi campo, pero no fui a buscar a la zona del naranjal porque mi hija estaba enferma y debía llevarla ese día a la curandera”, explicó.
González dijo que cerca de las 16.30 llegó a su casa Caillava y le preguntó si podía sumarse a la búsqueda. “Ella andaba con el marido en la camioneta”, recordó.
El hombre dijo que al retornar había mucha gente buscando, por lo que decidió no sumarse. Y dio a entender que Loan no estaba en la zona “porque un chico si se pierde va a llorar o gritar y se lo encuentra fácil”.
El celular de Carlos Pérez
Otro testimonio fue el del oficial de la Policía Federal Ciro Melián Abril, quien realizó un análisis del contenido de los teléfonos de Pérez, María Noguera y la hija de Benítez. Sostuvo que la búsqueda se centró en “información relevante” para la búsqueda de Loan.
Sostuvo que el ex marino había visitado páginas de pornografía el día de la sustracción del chico. Y el otro dato relevante fue el intercambio de mensajes que mantuvo con el comisario Walter Maciel el 19 de junio. El ex capitán de navío le pidió custodia por temor a que le plantaran pruebas en sus vehículos o en la casa que tenía en un campo cercano a 9 de Julio.
Entre otros testimonios, la próxima semana deberá declarar Agustín Ibarra, el chofer que participó del traslado de Laudelina Peña a la Fiscalía de la ciudad de Corrientes, donde buscó instalar la hipótesis de que el chico había sufrido un atropellamiento a la salida de El Algarrobal. La mujer dijo que inventó esa historia por presión de quien por entonces era su abogado, José Fernández Codazzi.
El Tribunal integrado por Fermín Ceroleni, Eduardo Belforte y Simón Bracco comunicó este jueves que la semana que la próxima semana se realizarán tres audiencias y luego se bajará a dos semanales para poder atender otros casos que llegan a juicio. Esa medida ralentizará el debate y es un hecho que la sentencia recién se conocerá en 2027.
Por la sustracción y el ocultamiento de Loan Danilo Peña (5) están procesados Bernardino Antonio Benítez, Laudelina Peña, María Victoria Caillava, Carlos Guido Pérez, Mónica del Carmen Millapi, Daniel Ramírez, y el comisario Walter Adrián Maciel.
En forma paralela, el Tribunal deberá establecer si un grupo de diez personas que desembarcaron en 9 de Julio en los días posteriores al hecho, lo hicieron con la intención de desviar o al menos entorpecer la investigación judicial.









