piden hasta 12 años de prisión para los tres principales acusados de la muerte de Maradona

piden hasta 12 años de prisión para los tres principales acusados de la muerte de Maradona


El neurocirujano Leopoldo Luque (45), la psiquiatra Agustina Cosachov (41) y la coordinadora de Swiss Medical, Nancy Forlini (56), fueron apuntados este jueves como los principales acusados de la muerte de Diego Armando Maradona (60): los fiscales pidieron que sean condenados a penas de hasta 12 años de prisión por el delito de “homicidio con dolo eventual”.

Los fiscales generales adjuntos de San Isidro Patricio Ferrari y Cosme Iribarren pidieron la pena más alta para Luque, 10 para Forlini, y 8 para Cosachov.

En su exposición ante el Tribunal Oral en Criminal (TOC) N° 7 sanisidrense, los fiscales solicitaron también que sean inhabilitados por 10 años para ejercer la medicina.

Respecto de Luque, valoraron que no confeccionó una historia clínica, que no garantizó una internación en un centro especializado y que omitió las condiciones médicas como la insuficiencia cardíaca. “Hizo todo lo posible para que las cosas salgan mal”, afirmó Ferrari.

En cuanto a Cosachov remarcaron que no gestionó la internación en un centro especializado, no controló la administración de los psicofármacos, ignoró los signos de insuficiencia cardíaca y suspendió la visita de un médico clínico para darle lugar la paciente.

Además, la acusaron de “falsedad ideológica” por la confección de una orden médica donde decía que Maradona “estaba lucido en tiempo y forma”.

Y a Forlini le atribuyeron no haber verificado las condiciones de la casa donde fue externado Maradona, a la cual no equipó ni de materiales ni de profesionales especializados.

Distinta fue la acusación para el psicólogo Carlos Díaz (35), el coordinador médico Mariano Perroni (45) y al enfermero Ricardo Almirón (41), a quienes consideraron responsables de un delito más leve: homicidio culposo. Para el primero de ellos solicitaron una pena de 5 años y 4 para los otros dos.

“Este grupo de improvisados está integrado por el indiscutible médico de cabecera Luque, la coordinadora Nancy Forlini, la psiquiatra Cosachov, el coordinador Diaz y el enfermero Almirón”, explicó Ferrari.

Y agregó: “Todos ellos asumieron voluntariamente ese rol y en el marco de esa temible intervención, infringieron los deberes a su cargo, ejecutaron acciones contrarias al arte de curar y colocaron a Maradona en una condición de desamparo y librado a su suerte”.

“A los imputados poco les importó la vida del paciente”, afirmó Ferrari en una parte de su alegato ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.

Una sola absolución

El único de los siete imputados sometidos a este juicio al que los fiscales no acusaron fue el médico clínico Pedro Di Spagna (53). “No tiene responsabilidad penal en el caso”, expresó Ferrari y aclaró que fue médico interconsultor y no clínico ni de cabecera, tras lo cual, pidió su inmediata absolución.

El médico tomó la noticia con tranquilidad, apoyado en su abogada María Julia Marcelli y todo el equipo de la Defensoría Oficial N° 3 de San Isidro.

En la sala de audiencias estuvieron presentes todos los imputados, las hijas de Maradona, Dalma, Gianinna y Jana; las hermanas Kity y Claudia; y también sus ex parejas, Claudia Villafañe y Verónica Ojeda.

Dalma Maradona y Giannina Maradona en la jornada de alegatos junto a su abogado Fernando Burlando. Foto: Francisco Loureiro.

El alegato de la acusación pública se dividió en cuatro capítulos que abarcaron desde los antecedentes médicos de Maradona, la internación en el domicilio del barrio privado San Andrés de Benavídez, los momentos posteriores inmediatos a la muerte y la prueba recabada contra los imputados, más precisamente comunicaciones entre ellos y la confección de planillas médicas.

Ferrari destacó “la humanidad que dio” Maradona en causas solidarias, y fue contundente al indicar que en sus últimos días, el ex futbolista estuvo atendido por “un servicio médico ineficiente que no lo consideró ni siquiera humano”.

“Para ser más claros, al tipo más conocido del mundo no le dieron ni un papagayo. No tengo ninguna duda que en cualquier salida de la provincia de Buenos Aires a Maradona lo hubiesen salvado. Si era Maradona, ¿qué le queda al resto?”, se preguntó.

Según la acusación pública, Maradona murió el 25 de noviembre de 2020 por una insuficiencia cardíaca con una agonía de hasta 12 horas y concluyó que el desenlace había sido previsible y que la acción de los médicos fue “deficiente, ineficiente e indiferente”.

En 2025, el TOC N° 3 de San Isidro, conformado por los jueces Maximiliano Savarino, Verónica Di Tommaso y Julieta Makintach, había comenzado el juicio por la muerte del Diez, pero todo el proceso quedó anulado luego de que se descubrió que la magistrada estaba realizado una serie documental en medio del debate.

Los últimos días del Diez

Maradona (60) había sido internado en la clínica Ipensa, de La Plata, el 2 de noviembre de 2020. Presentaba un cuadro de anemia y deshidratación. Un día después, fue trasladado a la Clínica Olivos, en Vicente López, donde fue operado de un hematoma subdural.

El 11 de noviembre de ese año recibió el alta hospitalaria y se trasladó a una casa en el barrio privado San Andrés, en Tigre. Según informaban, en este lugar tendría la supervisión de un equipo de profesionales de la salud para monitorear su estado de salud.

Sin embargo, el 25 de noviembre de 2020 a las 12.30 Maradona murió producto de una insuficiencia respiratoria y paro cardíaco.

De acuerdo a la acusación, los profesionales a cargo del tratamiento incumplieron su tarea, lo que agravó el estado de salud y lo expuso al desenlace fatal.

Los fanáticos del Diez, siempre presentes en los tribunales de San isidro. Foto: Francisco Loureiro.

Por la muerte del Diez también está imputada la enfermera Dahiana Gisela Madrid (40), quien será juzgada por un jurado popular.