El juicio por la muerte del exfutbolista Diego Armando Maradona ingresó este jueves en su etapa decisiva con el comienzo de los alegatos finales de los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren. A las 10 comenzó la audiencia, a cargo de los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.
Sobre el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro, los representantes del Ministerio Público Fiscal repasaron las pruebas incorporadas durante el debate y apuntaron contra la atención que recibió el exfutbolista durante sus últimos días. Ferrari sostuvo que el exfutbolista fue colocado en una “situación de desamparo y librado a su suerte”.
Al respecto, los fiscales cuentan con un máximo de cuatro horas para desarrollar sus alegatos. Después será el turno de las querellas y, finalmente, de las defensas de los acusados.
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El proceso llega a esta instancia después de 45 audiencias y más de 100 declaraciones, entre testigos e imputados. La etapa de prueba comenzó el 14 de abril y finalizó la semana pasada, cuando declararon por última vez algunos de los profesionales que permanecen acusados.
La fuerte acusación de Ferrari
Uno de los principales ejes del alegato estuvo a cargo de Ferrari, quien cuestionó duramente el accionar del equipo médico que intervino en la atención de Maradona. El fiscal sostuvo que los acusados colocaron al exfutbolista “en una situación de desamparo y librado de suerte” y afirmó que existió “un grupo de improvisados que olvidaron en todo momento que cuidaban a un paciente complejo”.
Según Ferrari, la atención recibida durante la internación domiciliaria incrementó los riesgos que atravesaba Maradona y estuvo marcada por una “desorganización absoluta”. También sostuvo que los imputados no lograron revertir durante el juicio las conclusiones de la acusación. Uno de los puntos centrales de su exposición fue la vivienda del country San Andrés, en Tigre, donde Maradona permaneció durante sus últimos días.
Ferrari cuestionó las condiciones del lugar y afirmó que la habitación utilizada para la internación no contaba con elementos básicos para afrontar una emergencia “Era vacío puro”, sostuvo el fiscal al describir el lugar. Según su exposición, no había guantes, gasas, una vía, un botiquín de primeros auxilios ni un desfibrilador, mientras que tampoco había una ambulancia apostada en el lugar.
Ferrari también cuestionó la evolución del cuadro médico de Maradona y rechazó la hipótesis de que su muerte se hubiera producido de manera completamente repentina “Esto no sucedió de forma súbita y de un momento al otro, es una situación que se fue generando con el paso de los días”, afirmó durante el alegato.
Iribarren repasó los antecedentes médicos de Maradona
Después de Ferrari, Iribarren comenzó a reconstruir la historia clínica de Maradona y puso el foco en las distintas enfermedades y antecedentes que presentaba antes de su muerte. El fiscal remarcó que Maradona “no era un paciente sano” que simplemente atravesaba un período posoperatorio luego de la intervención por el hematoma subdural. Según planteó, el exfutbolista tenía antecedentes médicos que requerían un seguimiento integral y una evaluación conjunta.
Durante su exposición mencionó, entre otros antecedentes, alteraciones de enzimas hepáticas y bilirrubina, consumo de alcohol, una ligera dilatación del ventrículo derecho, somnolencia, ateromatosis carotídea leve e insuficiencia mitral leve. La Fiscalía estructuró su alegato en cuatro grandes ejes: “Veinte años de historia”, “La internación que no fue”, “Lo que el cuerpo reveló” y “La huella del después”.
Otro de los puntos centrales de la acusación es la forma en la que se produjo la muerte. La Fiscalía y las querellas sostienen que Maradona atravesó un período de agonía de aproximadamente 12 horas y que falleció como consecuencia de un edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca congestiva reagudizada y una miocardiopatía dilatada. La acusación sostiene, además, que la muerte podría haberse evitado con una atención médica adecuada.
Las defensas, en cambio, sostienen una hipótesis diferente: plantean que Maradona sufrió un evento cardíaco agudo, súbito e imprevisible y que los profesionales no tenían posibilidades concretas de anticiparlo o evitarlo.
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Qué pasó con los siete acusados
Los siete profesionales llegaron al juicio imputados por homicidio simple con dolo eventual, delito que contempla una pena de entre ocho y 25 años de prisión. Son el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni, la coordinadora de Cuidados Domiciliarios de Swiss Medical Nancy Forlini y el médico clínico Pedro Di Spagna.
Sin embargo, durante el debate quedó planteada una diferencia entre las funciones que desempeñó cada uno. Las defensas buscaron demostrar que algunos de los acusados no tenían el control médico del tratamiento ni eran responsables de tomar las principales decisiones sobre la atención de Maradona.
En ese sentido, uno de los datos que surgió durante la jornada es que la Fiscalía no presentaría cargos contra Pedro Di Spagna, según informaron durante el desarrollo de los alegatos. La situación del médico clínico había sido uno de los puntos discutidos durante el debate, ya que Di Spagna sostuvo que había sido convocado para realizar un informe y que sus indicaciones eran solamente sugerencias, sin potestad para modificar la conducta médica.
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