Rusia ha cometido una nueva matanza de civiles solo un día después de lanzar bombardeos contra ciudades de 12 regiones de Ucrania. Al menos 30 personas han muerto y otras 18 personas han resultado heridas después de que dos autobuses del servicio público de transportes se convirtieran en objetivo de las bombas rusas en la ciudad oriental de Kramatorsk (región de Donetsk) en torno a las 10.00 de este jueves, según informaron las autoridades locales. Otras tres personas murieron en otro ataque en el pueblo cercano de Bilenke.








