goleó a Corea del Sur, que le había dado una paliza a Gallardo en su debut con Ecuador

goleó a Corea del Sur, que le había dado una paliza a Gallardo en su debut con Ecuador

Al segundo partido de Diego Forlán como seleccionador, Uruguay resurgió con una victoria incuestionable, sentenciada con tres goles en el primer tiempo de Darwin Núñez, Giorgian De Arrascaeta y Kim Min Jae en contra de su arco, ante Corea del Sur, desbordada por la pegada charrúa (1-4), después de haberle dado una paliza a Marcelo Gallardo en Ecuador el jueves pasado.

En 43 minutos, el 0-3 era una expresión nítida de la efectividad del conjunto celeste, que jugó a lo que se propuso, con su presión arriba, con su firmeza defensiva, con su intención de salir con la pelota jugada y con verticalidad. Sabe lo que quiere su nuevo entrenador. Y se agregó lo más fundamental de todo: acertó sobre el arco contrario, quizá por la inspiración en el banco por un goleador de una dimensión tan enorme como Forlán.

Calmo en la celebración del 0-1 de Darwin Núñez, en el minuto 13, el DT se liberó más con el 0-2 de De Arrascaeta, figura del encuentro y finalmente lesionado en el 77. El 0-3 promovido por Guillermo Varela sentenció la primera victoria del legendario goleador al frente de la Celeste, tras el fiasco del Mundial 2026. En el estreno cayó 3-1 con Japón. Su triunfo este lunes fue un alivio.

Uruguay no había ganado ni un solo partido en este año, con cuatro empates y dos derrotas. Es más, su última victoria se remontaba más allá, hace ocho encuentros, cuando se impuso a Uzbekistán por 1-2. Fue hace casi un año, el 13 de octubre de 2025.

Uruguay surgió con cuatro cambios. Uno fue crucial. De Arrascaeta es un futbolista diferencial en la selección charrúa. No hay mejor demostración que su primera parte de este lunes en el estadio mundialista de Seúl, cuando apareció con el pase perfecto del 0-1 para Darwin Núñez, cuyo desmarque entre la defensa no habría sido posible sin la asistencia de su compañero. El atacante resolvió con la derecha. Un impulso personal.

Ahora en el Al-Diriyah de Arabia Saudí, el exdelantero del Liverpool o del Benfica, protagonista hace cuatro años de un traspaso millonario de 85 millones desde Portugal a Inglaterra, necesita goles también con su selección. No marcaba un tanto con la camiseta de su equipo nacional desde hace más de dos años: el 28 de junio de 2024 ante Bolivia por la Copa América.

Había jugado 17 partidos desde entonces. Suma quince tantos como internacional en 43 partidos.

El 0-1 que desató la victoria uruguaya contra Corea del Sur. Un cuarto de hora después, De Arrascaeta convirtió con la derecha desde el borde del área (0-2). Un gol y una asistencia para el atacante del Flamengo, hoy por hoy el futbolista más determinante de la selección de Uruguay.

El 0-3 fue de Kim Min Jae en su propio arco, pero provocado por Guillermo Varela, vertiginoso para aprovechar una concesión más de Corea del Sur, entre la cara seria, de absoluta frustración de Robert Moreno, cuyo prometedor 3-0 a Ecuador quedó este lunes en apenas nada.

Con Kang in Lee de vuelta al once titular (en el anterior amistoso descansó y no disputó ni un solo minuto con la carga de partidos con el Atlético de Madrid) y con Son Heung Min de nuevo en el ataque, no fue suficiente para el conjunto surcoreano, que sufrió la pegada de su adversario en la primera parte y reaccionó en la segunda, pero sin el acierto necesario.

Entonces, Uruguay entró en modo resistencia, más defensivo, menos clarividente hacia arriba, pero con la demostración también bajo palos de la seguridad de Christopher Fiermarin, el arquero de 28 años del Bucaramanga que evitó el sufrimiento de un marcador más ajustado con alguna intervención esencial en la segunda mitad

Uruguay volvió a golpear más fuerte: el 0-4 fue de cabeza de Darwin con un centro perfecto de Varela a la hora de partido. Una combinación imparable. Aún pudo marcar algún gol más, sufre por otra lesión de De Arrascaeta, reemplazado por Zalazar en el 77, y se lamentó por el 1-4 en un centro de Kang in Lee rematado levemente por Son Heung.