Aplazan hasta 2027 el juicio de Ryan Wedding, el exatleta olímpico acusado de convertirse en un capo de la cocaína

Aplazan hasta 2027 el juicio de Ryan Wedding, el exatleta olímpico acusado de convertirse en un capo de la cocaína

Ryan Wedding pasó de ser un atleta olímpico a convertirse en un traficante de cocaína cuya organización alcanzó una dimensión criminal comparada con la de Pablo Escobar y Joaquín El Chapo Guzmán, según el Gobierno de Estados Unidos. Este canadiense que estuvo en la lista de los más buscados del FBI debía ser juzgado a partir del próximo mes en una corte federal de Los Ángeles, California, pero una jueza decidió aplazar el juicio hasta octubre de 2027.

El motivo: se trata de un caso “tan inusual y complejo” que, a decir de la magistrada, sus abogados necesitan más tiempo para preparar una estrategia de defensa.

“Denegar el aplazamiento probablemente haría imposible la continuación del procedimiento o daría lugar a una denegación de justicia”, señala la orden firmada por la jueza federal Sherilyn Peace Garnett. “El caso es tan inusual y complejo, debido a la naturaleza de la acusación y al número de acusados, que resulta irrazonable esperar que la preparación para las actuaciones previas al juicio o para el juicio mismo se realice dentro de los plazos establecidos”, añade.

Con esos argumentos, Peace Garnett autorizó que el juicio contra Wedding comience el 26 de octubre de 2027, un año después de la fecha prevista. El aplazamiento abre un amplio margen para una eventual negociación con el Departamento de Justicia.

Salvo El Chapo, ningún narco de alto perfil ha enfrentado un juicio en este país. El caso de Wedding es, de hecho, uno de los mayores procesos por tráfico de drogas que se han desarrollado en el Distrito Central de California en las últimas décadas. Los casos de mayor envergadura suelen terminar en cortes federales de Nueva York o Washington D.C.

Wedding, de 45 años, permanece recluido en un lugar cuya ubicación las autoridades mantienen en secreto desde su extradición a Estados Unidos en enero. Lo acusan de haber convertido a Los Ángeles en el principal centro de distribución de su organización.

Gracias a su alianza con el cartel de Sinaloa, sus cargamentos de cocaína partían de Sudamérica, atravesaban México, cruzaban la frontera y llegaban a casas de seguridad en el sur de California, según la acusación penal. Desde allí, camiones de carga los trasladaban hacia su principal mercado: Canadá. Durante los años en que su organización, con ramificaciones en América y Europa, estuvo activa, él habría traficado al menos 60 toneladas de cocaína por esa ruta, agregó la acusación.

“Les voy a decir qué tan malo es Ryan Wedding”, dijo el director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Kash Patel, en una conferencia celebrada el 23 de enero, cuando fue extraditado de México a Los Ángeles. “Él pasó de ser un deportista olímpico de snowboarding al más grande narcotraficante de la era moderna. Él es un Chapo Guzmán, un Pablo Escobar de nuestros tiempos”, afirmó el funcionario.

Apodado Giant, Public Enemy y El Jefe, Wedding se había entregado un día antes en la Ciudad de México. Por su captura se ofrecía una recompensa de 10 millones de dólares.

Los asesinatos de Wedding

Poco después de su traslado a California, Wedding se declaró inocente de una larga lista de cargos, entre ellos dirigir una empresa criminal en curso, asesinato y conspiración para distribuir cocaína. Presentada en junio de 2024, la acusación también señala a su mano derecha, Andrew Clark, un canadiense apodado The Dictator, quien fue extraditado a Estados Unidos en febrero de 2025, cuatro meses después de su arresto en México.

La acusación sostiene que Wedding y Clark ordenaron varios asesinatos, entre ellos los de dos integrantes de una familia de Ontario, Canadá, en represalia por el robo de un cargamento de drogas. También les habrían pedido a sicarios que mataran a otra persona por una deuda relacionada con drogas. Los crímenes ocurrieron entre noviembre de 2023 y mayo de 2024. Pero el FBI sostiene que hubo más ejecuciones.

“El señor Wedding también era buscado por múltiples asesinatos de víctimas y testigos del Gobierno”, dijo en enero Akil Davis, entonces subdirector de la oficina del FBI en Los Ángeles. “Atormentó a muchas personas y familias, que nunca serán las mismas. Pero hoy ellos reciben la justicia que buscaban”, añadió.

El asesinato de un informante del Gobierno, perpetrado en Colombia en enero de 2025 por órdenes de Wedding, desencadenó meses después el arresto de diez personas. Entre los acusados estaban un abogado penalista canadiense, un músico de reguetón y el operador de un sitio de noticias en internet.

En ese caso, los fiscales alegan que el abogado Deepak Balwant Paradkar identificó al testigo del Gobierno entre las evidencias que le habían entregado las autoridades y “aconsejó a Wedding asesinar a la víctima para evitar así su extradición”. Por su parte, Edwin Basora-Hernández, un reguetonero dominicano radicado en Canadá, habría ayudado a localizar al cooperante para que lo mataran, según el expediente.

Lujos y cómplices en México

La red de cómplices de Wedding es todavía más extensa. Al sancionar a varios integrantes de la organización, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) identificó a Édgar Aarón Vázquez Alvarado, un expolicía mexicano apodado El General, como otro de sus colaboradores. Su función, según la dependencia, era brindarle protección en México y ayudarlo a localizar a sus “objetivos”.

La OFAC también incluyó en su lista negra a la esposa de Wedding, Miryam Andrea Castillo Moreno, y a la colombiana Carmen Yelinet Valoyes Flórez, quien dirigía una red de prostitución en México y habría participado en el complot para quitarle la vida al testigo del Gobierno a principios de 2025.

La dependencia identificó además a un joyero canadiense y a un exintegrante de las fuerzas especiales italianas como parte de una red que ayudaba a Wedding a adquirir y administrar bienes lujosos que mantenía ocultos en distintos lugares del mundo.

El Gobierno estadounidense le decomisó un Mercedes-Benz CLK-GTR Roadster 2002, valorado en 13 millones de dólares, así como una colección de motocicletas cuyo valor conjunto ronda los 40 millones de dólares. El director del FBI en Los Ángeles dijo que las autoridades también confiscaron “montañas de efectivo”, obras de arte y joyas.

Hasta ahora, más de 30 presuntos cómplices de Wedding han sido arrestados en una investigación que, además de Estados Unidos, Canadá y México, se extendió a Colombia y República Dominicana.