El Auditorio Jorge Luis Borges de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno volvió a convertirse en el epicentro donde se traza el mapa de la industria editorial y del pensamiento de la región. Durante el acto oficial, conducido por el director general de la cita, Ezequiel Martínez, y encabezado por el presidente de la Fundación El Libro, Christian Rainone, se revelaron los ejes centrales de la 51.ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que se desarrollará del 22 de abril al 10 de mayo de 2027 en el predio ferial de La Rural.
Uno de los momentos de mayor emotividad de la presentación fue la confirmación del orador para el acto de apertura oficial. Tras la experiencia inédita del cincuentenario –que reemplazó la clásica lección individual por una mesa redonda compartida entre Leila Guerriero, Selva Almada y Gabriela Cabezón Cámara–, la organización resolvió retomar la tradición del discurso literario inaugural en la voz de un único autor.
El elegido es el escritor y periodista argentino Martín Caparrós. Al develar la incógnita, Ezequiel Martínez lo definió como “un periodista total” y repasó los rasgos de su figura: hincha de Boca Juniors, de bigote enrulado inconfundible y autor de una obra torrencial de casi medio centenar de títulos que recorre la crónica de viaje, la novela policial, la ficción distópica y el ensayo político.
La designación adquiere un matiz especial al recordar pasajes de sus memorias Antes que nada (2024), donde el autor reflexiona sobre su diagnóstico de esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y su pasión fundacional por los libros: “Nunca lo había pensado así. Es probable que nada haya hecho en mi vida tanto como leer… ¿Qué habrá sido de mi vida sin leer? Me pregunté tantas veces. Y la respuesta es sencilla: no habría sido mi vida”. Caparrós regresará a la pista central de La Rural tras su última participación en la edición 2023.
El embajador de España en Argentina, Joaquín María de Arístegui, durante el lanzamiento de la edición 51 de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Foto: gentileza Fundación El Libro.España: memoria, exilio y bibliodiversidad
La 51.ª edición contará con la presencia de España como País Invitado de Honor. La nación ibérica toma la posta que dejó Perú –cuyo embajador, Carlos Chocano Burga, estuvo presente en el auditorio y recibió el agradecimiento institucional por la labor realizada– en el marco del nuevo modelo ferial, que otorga la centralidad a países en lugar de ciudades.
El embajador de España en Argentina, Joaquín María de Arístegui, reveló en primicia el lema que identificará a su pabellón: “El poder de las letras: memoria, exilio y democracia”. Según detalló el diplomático, la propuesta estará atravesada por la conmemoración del centenario de la Generación del 27, en homenaje al legado cultural, humano y editorial del exilio republicano que nutrió de manera decisiva a las editoriales argentinas.
A través de un mensaje grabado y proyectado en la sala, el ministro de Cultura español, Ernest Urtasun, confirmó que su país llegará con una delegación integrada por más de 50 autoras y autores, acompañados por profesionales de la edición, la ilustración y el cómic, con especial atención a los derechos culturales y la bibliodiversidad.
El cierre de la participación española concluyó con la actuación en vivo del pianista Raúl Canosa, quien interpretó la Fantasía Baetica y la Danza ritual del fuego, de Manuel de Falla.
Medidas de estímulo
El encuentro no estuvo al margen de la coyuntura económica ni de los alineamientos institucionales del sector. Christian Rainone subrayó que la elección de España responde a “una decisión estratégica“, al tratarse del principal socio editorial del país y la puerta de entrada de las letras argentinas al mercado europeo.
El ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad, Hernán Lombardi, durante el lanzamiento de la edición 51 de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Foto: gentileza Fundación El Libro.En respuesta a las demandas del canal comercial –y sin la presencia del secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli, ni de la ministra de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, Gabriela Ricardes, que se encontraba en San Sebastián–, Hernán Lombardi anunció un paquete de medidas de estímulo impulsadas por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
La iniciativa principal es la exención del pago de ABL (Alumbrado, Barrido y Limpieza) durante seis meses para todas las librerías porteñas, con el objetivo de dar un respiro financiero al eslabón minorista de distribución.
En el mapa de presencias, el respaldo diplomático iberoamericano y de la gestión porteña volvió a contrastar con la ausencia de representantes de alto rango de la Secretaría de Cultura de la Nación, aunque Cifelli anunció días antes que no estaría por motivos de agenda.
Las medidas anunciadas cobran dimensión frente a las cifras del mercado local. La Ciudad de Buenos Aires revalida su perfil como capital de las letras al concentrar el 38% de las librerías del país y al haber sido confirmada como Invitada de Honor en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2027.
Caídas en la tirada y las ventas
Sin embargo, el informe de la Cámara Argentina del Libro (CAL) expone una grieta profunda: aunque la diversidad de títulos alcanzó un pico de 36.942 publicaciones, las tiradas totales sufrieron una caída del 34% (de 52,6 a 34,6 millones de ejemplares).
El presidente de la Fundación El Libro, Christian Rainone, durante el lanzamiento de la edición 51 de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Foto: gentileza Fundación El Libro.Esta contracción se explica mayoritariamente por la drástica reducción de la edición estatal y de las compras públicas de libros, que cayeron del 29% al 5% del total producido.
Con la confirmación de la exención impositiva porteña, el desembarco español centrado en la memoria y la voz inaugural de Martín Caparrós, la 51.ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires revalida su condición de espacio de debate, refugio cultural y motor de la comunidad lectora.









