se había ido a bailar

se había ido a bailar

Un hombre dejó a su hija de 7 años encerrada en su auto, estacionado en una estación de servicio, mientras él se fue a bailar a un boliche en Río Gallegos, Santa Cruz. La pequeña fue encontrada por la policía luego de que un playero descubriera la situación y diera aviso a las autoridades.

El episodio se registró alrededor de las 5.30 del domingo en las calles Entre Ríos y Zapiola, donde un Volkswagen Gol mal estacionado llamó la atención del empleado, que enseguida informó a la policía porque la ubicación del vehículo impedía el acceso a la playa de carga. Cuando los agentes llegaron, aadvirtieron que estaba ocupado por la nena.

Tras la sorpresa por el hallazgo, lograron establecer su identidad y obtener los datos que permitieron comunicarse con su madre. Según señala el Diario Nuevo Día, fue la nena quien les dio el número de su madre.

En tanto, trascendió que el papá le había dado instrucciones, entre las que le pidió que no se comunicara con su mamá mientras lo esperaba. Además, le prometió que en una hora regresaría. Si bien ella lo obedeció, le mandó varios mensajes a él para que volviera, un pedido que no fue atendido.

En tanto, los policías comenzaron a buscar al hombre y lo encontraron en un local bailable ubicado sobre Zapiola al 500. Luego de identificarlo, personal de Tránsito Municipal lo sometió a un test de alcoholemia y le secuestraron el auto.

Después del procedimiento policial, la pequeña quedó a cargo del área de Niñez del municipio. De acuerdo con La Opinión Austral, un informe expuso que el hombre tenía un antecedente similar, cuando hace un mes dejó encerrado a su hijo mayor en su casa. En esa ocasión, el chico logró escapar por la ventana.

En medio de la confusión, la mamá de la nena fue a la Comisaría de la Mujer y dio su versión sobre las circunstancias en las que su expareja se había llevado a la nena.

En este contexto, la abuela de la nena le contó a FM 97.5 que su hija está separada del padre de sus nietos, que se fue de la casa que la pareja compartía “por violencia”. En ese momento, hubo una restricción del vínculo con el hombre, pero después comenzó una etapa de revinculación.

“Llegaron a un acuerdo en donde se iba a decidir a demanda de los nenes dónde iban a estar, hasta que empezaron a estar una semana con cada uno de los papás”, relató Gabriela, que además precisó que la semana pasada su nieta había estado con su exyerno y que, en esos días, “le prohibió que le hablara a su mamá”.

Frente a esto, los organismos encargados de la protección de la infancia y la adolescencia provincial deberán evaluar la situación familiar y determinar las medidas que correspondan, mientras persiste el régimen de tenencia compartida que tienen los padres de la niña.