El expresidente de Chile Gabriel Boric (2022-2026) ha reaccionado este domingo al anuncio de Michelle Bachelet, el sábado, de no seguir adelante en su carrera para liderar la Secretaría General de las Naciones Unidas, que impulsó su Administración junto a los Gobiernos de México y Brasil. Ha dicho que “la dignidad y coherencia” con la que ella encaró la candidatura “será un ejemplo que permanecerá en la historia”. Y agregó que “es justamente en los momentos adversos donde hay que defender con más fuerza lo que creemos, y aunque haya una derrota temporal, esa derrota se convertirá en semilla para el futuro”.
En un mensaje que ha publicado en su cuenta de X, Boric señaló que “son tiempos en que el multilateralismo, el cumplimiento del derecho internacional y el respeto irrestricto de los derechos humanos están cuestionados y literalmente bajo fuego. Son tiempos en donde algunos poderosos imponen su ley mediante la fuerza y la humillación. Y lo que representa Michelle Bachelet es incómodo para quienes quieren que esto siga así”.
“Algunos se preguntan si es que en este contexto, donde por sus características, sus principios y trayectoria de vida, esta era desde el comienzo una candidatura improbable, valía la pena intentarlo. Habiendo conversado mucho con la Presidenta me atrevo a responder con profunda convicción que sí, si valía la pena”, agregó. También agradeció a los presidenes de México, Claudia Sheinbaum y de Brasil, Lula da Silva, “por haber apoyado desde un comienzo” la postulación y “haber seguido haciéndolo cuando la pista se puso más pesada”.
Bachelet, socialista, y quien fue dos veces presidenta de Chile (2006-2010 y 2014-2018), renunció a su postulación un día después de que en la última votación informal del Consejo de Seguridad, el viernes, quedó penúltima entre los ocho candidatos, con un voto de “aconsejo”, 11 de “desaconsejo” y tres “sin opinión”, según el medio especializado en la cobertura de la ONU, PassBlue. En marzo, el Gobierno de derecha de José Antonio Kast le quitó su apoyo, por lo que siguió en carrera con el respaldo de las Administraciones de México y Brasil.
Al anunciar que bajaba su postulación, a través de sus redes sociales, Bachelet dijo que algunos “creerán que no eran los tiempos para una candidatura como la que quise representar. Cuando los vientos soplan fuertes contra principios como el multilateralismo, contra el derecho internacional permanentemente transgredido”. Y agregó que está convencida de que es “el momento de levantar la voz por estos principios que han sido orgullosa bandera de mi postulación”. “No me arrepiento de haber emprendido este gran desafío. Contribuimos a instalar en el debate global que la próxima Secretaría General debe ser una mujer de América Latina”.
El Gobierno de Kast también se pronunció. El ministro del Interior y portavoz, Claudio Alvarado, recordó este sábado que la Administración de derecha había sido clara, incluso antes de asumir el 11 de marzo, de que se trataba de “una candidatura a la cual no se le veía una base de apoyo sólida”.
Este sábado, además, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México ha emitido una declaración en la que señaló que Bachelet cuenta con “credenciales incuestionables para ejercer un puesto de tal complejidad”, en especial en “un momento donde es necesario promover la paz, la no intervención, la igualdad entre los Estados y el multilateralismo”. “Es una mujer íntegra, humanista y justa, cuyos principios coinciden con los de la Carta de Naciones Unidas, al tener una visión de construcción de la paz y de defensa de los derechos humanos”, agrega el texto, en que también agradeció al Gobierno de Brasil por haber colaborado de manera conjunta en la candidatura.
Michelle Bachelet fue la primera directora de ONU Mujeres, entre 2011 y 2013, y dirigió la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, con sede en Ginebra, un cargo que ejerció desde septiembre de 2018 hasta junio de 2022.








