Este miércoles comenzará una nueva edición de la Europa League, que tendrá un condimento especial inusual para el fútbol italiano: por primera vez en más de tres décadas, Milan y Juventus afrontarán el torneo después de quedarse fuera de la Champions por cuestiones deportivas. Para ambos, el torneo representa mucho más que una oportunidad de sumar un título internacional. Es también una prueba de carácter en medio de procesos de reconstrucción y una posibilidad de recuperar terreno en la elite del fútbol europeo, después de varias temporadas alejados de la realidad y la historia que sus escudos representan.
El Rossoneri será uno de los encargados de poner en marcha el recorrido en el certamen internacional con un partido de alto voltaje ante Benfica en San Siro. El cruce reúne a dos clubes históricos de Europa y que ya protagonizaron dos finales de la máxima competición continental, en 1963 y 1990, ambas con triunfo italiano. Ahora, décadas después, volverán a cruzarse en una competencia diferente, pero con el peso de su historia como uno de los grandes atractivos de la primera jornada. En el conjunto portugués la está rompiendo Gianluca Prestianni, convocado por Lionel Scaloni para la fecha FIFA de septiembre/octubre, y también se destaca Claudio Diablito Echeverri, que en dos años está jugando en su cuarto club en Europa.
La Vecchia Signora, que cuenta con la presencia en ataque de Nico González tras su regreso del préstamo en el Atlético de Madrid, tendrá su estreno como local frente al NEC Nimega de Países Bajos. El conjunto de Turín parte también entre los candidatos y tendrá la misión de imponer desde el comienzo la jerarquía que le otorga su historia.
Nico González es uno de los 28 futbolistas convocados por Lionel Scaloni para los tres amistosos de la fecha FIFA en la que se despedirá Lionel Messi. De hecho, el surgido en Argentinos Juniors está en la imagen promocional difundida por la AFA.
El nuevo formato replica el esquema de fase de liga utilizado por la Champions: habrá ocho jornadas entre septiembre y enero. Los ocho mejores de la tabla avanzarán directamente a octavos de final, mientras que los equipos ubicados entre el noveno y el decimocuarto puesto deberán disputar un play-off a doble partido. Los que terminen entre el 25º y el 36º lugar quedarán eliminados.
En ese escenario, los gigantes del fútbol italiano aparecen acompañados por otros nombres de peso como el Bayer Leverkusen, Benfica, Marsella, Real Sociedad, Olympique de Lyon y el Celtic. La presencia de tantos clubes importantes le da a esta edición un sabor a Champions, aunque detrás del prestigio deportivo existe una diferencia económica considerable entre ambos torneos.
La UEFA repartirá casi 2.400 millones de euros entre los participantes de la Champions, frente a los 565 millones destinados a la Europa League. Ese abismo explica por qué para Milan y Juventus recuperar cuanto antes su lugar entre los grandes no es solamente una cuestión de orgullo, sino también una necesidad económica.








