Gabriel Gil Castañeda (41) estaba en su casa. Tenía una tobillera, cumplía una condena. Dos años pasaron desde que lo detuvieron en Bilbao y Avenida Olivera con un ladrillo de cocaína y 12 envoltorios listos para vender. No era mucha cantidad y por eso rápidamente consiguió cumplir su detención su casa.
Pero entre el 1° de julio de 2024 y esta semana, cuando la Policía de la Ciudad lo detuvo en un departamento Flores junto a un hombre (34) y una mujer (24), no cambió nada.
Gil Castañeda usó el beneficio de la domiciliaria para seguir delinquiendo: tras un allanamiento volvieron a encontrarlo en un edificio sobre la calle Lafuente y Avenida Rivadavia, con droga lista para vender.
Los allanamientos fueron solicitados por la Unidad Fiscal Especializada en Delitos Vinculados a Estupefacientes (UFEIDE), cargo de Cecilia Amil Martin que lo acusó (otra vez) por violación a la ley 23.737.
Todo empezó el 1° de julio de 2024, la División Investigaciones Antidrogas Sur detuvo a Gil Castañeda en la intersección de las calles Bilbao y Avenida Olivera, en Parque Avellaneda.
En ese entonces, tenía una mochila con ladrillo de cocaína y 12 envoltorios de 5 gramos listos para distribución. Fue entonces que la. La Unidad de Flagrancia Sur inició actuaciones por la Ley 23.737. Luego intervino el juzgado y finalmente dispusieron el arresto en domicilio y seguimiento de tobillera.
Poco lo detuvo el monitoreo porque siguió con el fraccionamiento y la comercialización de droga, esta vez desde su casa.
Tampoco era la primera vez que delinquía: tenía ocho causas previas por robo, tenencia de estupefacientes para comercialización y resistencia a la autoridad.
Esta vez cayó luego de que los vecinos del barrio lo denunciaran por la venta de drogas y fue así que la fiscal Cecilia Martin pidió el allanamiento al Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N° 19.
La Policía de la Ciudad detuvo en el lugar aun hombre (34) y a una mujer (24). En una mochila había 1.635 kilos de cocaína en total. Un kilo en ladrillo y 500 gramos en cinco bolsas con piedras y 22 dosis. Además, incautaron dos balanzas de precisión, todo lo usado para el fraccionamiento, cinco teléfonos, dinero en efectivo y un Ford Focus.








