Hay algo muy contemporáneo en la actitud de Taylor Fritz (California, 28 años). Es uno de los 10 mejores tenistas del mundo, —actualmente el nueve en el ranking de la ATP—, pero parece haber llegado hasta ahí sin necesidad de construir un relato heroico sobre sí mismo. En una época en la que los deportistas se presentan como productos narrativos de alta gama, Fritz responde a la videollamada tumbado en la cama de su hotel como quién hace un crucigrama. ¿Cuándo se enamoró del tenis? “No lo sé muy bien”. ¿Qué jugador le hizo soñar? “No sé si hubo algún jugador que me hiciera amar el tenis”. ¿Qué quería ser de niño? “Deportista profesional”.
Realización:
Tony Irvine.








