El Liverpool apaga el efecto Julián Alvarez | Fútbol | Deportes

El Liverpool apaga el efecto Julián Alvarez | Fútbol | Deportes


Con Julián Alvarez comandando el ataque, el Atlético sucumbió a la verticalidad del Liverpool y el frenético fútbol que propone Andoni Iraola. La fórmula le dio para remontar el gol de Llorente después de un gran pase filtrado del delantero argentino. La buena actuación de este fue la mejor noticia para el Atlético.

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Alisson Becker, Virgil van Dijk, Jérémy Jacquet, Milos Kerkez (Kostas Tsimikas, min. 87), Ronald Araujo, Rio Ngumoha (Jeremie Frimpong, min. 59), Florian Wirtz, Bradley Barcola (Víctor Muñoz, min. 59), Dominik Szoboszlai, Alexis Mac Allister (Ryan Gravenberch, min. 68) y Alexander Isak (Lewis Koumas, min. 87)

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Jan Oblak, Marc Pubill, Cristian Romero (Robin Le Normand, min. 76), Dávid Hancko, Pablo Barrios (Morten Hjulmand, min. 76), Marcos Llorente, Giuliano Simeone, Álex Baena (Jonathan David, min. 72), Koke (Ademola Lookman, min. 58), Lee Kang-In (Alejandro Grimaldo, min. 58) y Julián Alvarez

Goles 0-1 min. 16: Marcos Llorente. 1-1 min. 39: Dominik Szoboszlai. 2-1 min. 49: Alexis Mac Allister

Arbitro Davide Massa

Tarjetas amarillas Alexis Mac Allister (min. 27), Pubill (min. 51)

Era partido grande y Simeone salió con todo. Y eso incluía a Julián Alvarez, aunque en la previa su entrenador había anunciado que aún no lo veía para ser titular. El volantazo lo dio por la mañana, después de la sesión de activación en el hotel. El escenario y el rival empujaron al preparador argentino a tirar de su mejor delantero, un paso atrevido para acortar los tiempos de su reanimación anímica tras su abrupta y fallida fuga al Barcelona.

En los cuatro partidos ligueros, Simeone sintió que le faltaba peso en la línea de ataque y decidió que ya era la hora de Julián. También lo fue del Cuti Romero, conocedor de primera mano de los equipos de la Premier por sus cinco años en el Tottenham. Koke como acompañante de Barrios y Giuliano de carrilero izquierdo completaron el plan de Simeone. Esta última doble decisión se llevó por delante a dos de las contrataciones de este verano, Grimaldo y Hjulmand.

El arranque ya delató qué clase de partido aguardaba al Atlético. Un duelo a toda mecha contra uno de los equipos que más sangre hace de las pérdidas del contrario. Lo comprobó Koke, perdedor de la primera pelota. Salió flechado el Liverpool y a Isak se le escapó su remate cruzado por medio palmo. Se inflamó Anfield ante la salida al galope de su equipo y la agobiante presión que ordenó Andoni Iraola. Oblak tuvo que ganarle un mano a mano escorado a Barcola después de que este le ganara la espalda a Giuliano en un balón largo.

Bajo ese ambiente caldeado y ese fútbol de piernas rápidas, fue Julián Alvarez el primero en poner temple en el Atlético bajando a recibir. Y fue el argentino el que descubrió un pasillo por el que rompió Llorente a la espalda de Van Dijk y Jacquet. El pase fue de categoría y el todocampista madrileño definió por sorpresa con la pierna izquierda. Definitivamente, se siente en Anfield como en su casa. De la decena de goles que ha marcado en la Champions, cinco han sido en el legendario estadio del Liverpool. Con el gol a favor, todavía Julián Alvarez se sacó un disparo desde fuera del área que obligó a Alisson a un vuelo exigente y a una gran mano. Fue un tramo bueno del Atlético en el que sorprendió como el Cuti Romero saltaba a campo contrario para dificultar la salida del Liverpool. Creció el conjunto de Iraola después de ese último aviso de Julián Alvarez, impulsado por Szoboszlai, Mac Allister y el veloz Ngumoha. Este sometió a Llorente a un duelo constante. Una disputa extremo-lateral de toda la vida midiéndose la punta de velocidad. La persistencia Ngumoha agotó a Llorente y por ahí perdió salida el Atlético. En el tramo final del primer tiempos se echó en falta más presencia de Koke, Barrios, Baena y Kang-In Lee para operar con la pelota y sacar al equipo.

Fue el coreano el que le dio al Liverpool la carnaza que buscaba. Kerkez le birló la pelota y lanzó a Barcola contra Oblak, que sacó con el pie el remate del francés. El rechace acabó en Araujo, que se inventó un taconazo para que Szoboszlai batiera al esloveno. El empate le pesó al Atlético porque se dio a cinco minutos del intermedio.

Mantuvo el Liverpool su crecida en la reanudación y a la primera que pudo desplegó una transición que plantó de nuevo a Barcola frente a Oblak. Intimidado por la salida del esloveno, el veloz extremo francés pecó de exceso de ajuste en el remate. Anfield jaleaba cada presión que ejercían sus futbolistas y al Atlético le costaba ganar metros. Aculado, Mac Allister ejecutó a Oblak con un disparo desde la frontal del área. No le quedó más remedio a Simeone que mover fichas hasta acabar en el campo con Julián Alvarez, Lookman y el canadiense Jonathan David, el cazagoles cedido por la Juventus a última hora. Grimaldo y Hjulmand también formaron parte de los movimiento de fichas que le dio al Atlético más control que peligro real. El Liverpool defendió bien y solo se vio apurado en un par de barullos. Esperó otra contra que nunca llegó, pero la victoria ya era suya.