Claudia Arlett Espino: La jefa de la estructura electoral renuncia al INE y abre una crisis a horas del inicio del proceso 2027

Claudia Arlett Espino: La jefa de la estructura electoral renuncia al INE y abre una crisis a horas del inicio del proceso 2027

Claudia Arlett Espino, secretaria ejecutiva del Instituto Nacional Electoral, ha presentado su renuncia irrevocable al cargo este miércoles por “motivos de salud”. La funcionaria que encabeza la estructura electoral nacional, con menos de dos años en el puesto, ha decidido irse un día antes del arranque formal del proceso electoral federal 2026-2027. “Considero que el nivel de exigencia que requiere la organización de una elección concurrente de los cargos federales y de las 32 entidades federativas que estarán en disputa en los procesos federal y local 2026-2027, no me permite en estos momentos fortalecer mi vínculo personal y familiar”, ha argumentado la funcionaria en la carta e renuncia entregada a la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei.

Espino fue designada secretaria ejecutiva del INE en noviembre de 2024, luego de varios nombramientos fallidos, en los que la mayoría de los consejeros rechazaron las propuestas de la consejera presidenta. La renuncia se da en medio de una fractura evidente en el INE, entre un grupo de consejeros afines a Taddei y cercanos a las posturas del oficialismo, y otro bloque que ha defendido la autonomía constitucional del instituto. Según funcionarios del INE, la renuncia es el punto culminante de una serie de conflictos entre Taddei y la secretaria ejecutiva, cuyas diferencias personales han trascendido, incluso, en la conducción de las sesiones públicas del Consejo General y de la Junta General Ejecutiva del INE.

La renuncia de Espino se da mientras el instituto se preparan para celebrar, mañana jueves, un acto protocolario y una sesión extraordinaria del Consejo General por el inicio legal y formal del proceso 2026-2027, considerado uno de los más grandes y complejos que ha organizado la autoridad electoral. Esto, por un padrón electoral que se estima en más de 102 millones de ciudadanos con credencial para votar, un número inédito de más de 170.000 casillas que deberán instalarse en todo el país y la concurrencia de la elección federal para renovar la Cámara de Diputados, con procesos locales en las 32 entidades: 17 Gubernaturas, 1.098 diputados de 31 Congresos locales (todos, salvo Coahuila), y 2.230 ayuntamientos en 30 Estados (todos, salvo Durango y Veracruz).

La Secretaría Ejecutiva es un cargo estratégico para el funcionamiento del sistema nacional electoral. Su titular preside la Junta General Ejecutiva, donde confluyen los directores y titulares de áreas operativas, como el Registro Federal Electoral, la Unidad de Fiscalización, la Dirección de Organización Electoral, Prerrogativas y Partidos Políticos, Capacitación, entre otras. Además de tener la representación jurídica del INE, la titular de la Secretaría Ejecutiva es jefa de las 32 Juntas Locales y las 300 Juntas Distritales que hacen posible el despliegue logístico en procesos electorales.

Claudia Arlett Espino había sido designada en noviembre de 2024, con el voto de todos los consejeros electorales, luego de meses de negociación de Guadalupe Taddei, quien había hecho dos intentos fallidos por colocar a Flavio Cienfuegos, un funcionario cercano a ella que no generó confianza entre sus pares, y Roberto Carlos Félix López, un sonorense que Taddei terminó colocando como director ejecutivo de Organización Electoral. Ante la falta de consenso, en enero de 2024 Taddei nombró a su exdirectora de Administración, Claudia Suárez, como encargada de despacho de la Secretaría Ejecutiva, y así fue el INE a la elección presidencial de junio de ese año. Pero Suárez renunció diez meses después “por motivos personales”.

Espino deja un INE con un Consejo dividido entre un grupo dominante encabezado por Guadalupe Taddei, a quien respaldan incondicionalmente los consejeros Jorge Montaño, Norma Irene de la Cruz y Uuc-kib Espadas, y al que se han sumado los tres consejeros designados en abril por la mayoría de Morena en la Cámara de Diputados: Arturo Chávez, Frida Gómez y Blanca Yassahara Cruz. Mientras que en otro bloque se han agrupado los consejeros Martín Faz, Arturo Castillo y Carla Humphrey, que han quedado en minoría en votaciones importantes, como el intento de regular las precampañas adelantadas disfrazadas de procesos internos en los partidos políticos.

En otras votaciones complejas, como la reciente decisión que avala que un voto sin doblez pueda ser considerado válido en los cómputos distritales, a pesar de la imposibilidad física de que un elector haya podido meterlo así a la urna, Faz, Castillo y Humphrey han sido respaldados por Uuc-kib Espadas y Rita Bell López, pero también han quedado en minoría.

El aval a las “boletas planchadas” es solo una de las resoluciones que dividieron al Consejo recientemente; en la lista figuran, también, la orden de cambiar el emblema, nombre y color del partido Somos, de reciente creación; los requisitos para el registro de observadores electorales e incluso el anteproyecto de presupuesto requerido por el instituto para 2027.