Las ventas de los comercios minoristas pyme registraron una leve caída interanual del 0,2% en términos reales durante agosto, de acuerdo con el último Índice de Ventas Minoristas (IVM) elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
La medición desestacionalizada frente a julio exhibió un retroceso del 2,7%, marcando una desaceleración de la demanda que ubica el acumulado de los primeros ocho meses de 2026 en un saldo negativo del 2,4%.
El estudio, realizado sobre la base de un relevamiento federal en 1.152 comercios pyme entre el 28 de agosto y el 3 de septiembre, refleja un consumo atomizado, enfocado en compras indispensables y supeditado a promociones bancarias, planes de pago y liquidaciones de temporada.
Comportamiento sectorial: Perfumería y Textil al frente
En el desglose por rubros, cuatro de los siete sectores relevados lograron cerrar el mes con variaciones interanuales positivas:
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Perfumería (+12,8%): Encabezó las subas impulsado de forma central por el movimiento del Día del Niño. Desde el sector destacaron la tracción de las promociones en sets infantiles y la formalización en el mercado de dos categorías emergentes: la perfumería árabe y la cosmética coreana (K-beauty).
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Textil e Indumentaria (+6,4%): Registró una leve dinamización concentrada en ropa infantil y deportiva. Sin embargo, la vestimenta formal continuó rezagada y los comercios debieron profundizar las liquidaciones de abrigos de invierno para abrir paso a la temporada primavera-verano.
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Calzado y Marroquinería (+1,2%): Mostró un comportamiento polarizado, con rotación en zapatillas urbanas, calzado escolar y artículos económicos para regalo. El calzado formal de vestir para adultos mantuvo una marcada parálisis.
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Ferretería, mat. eléctricos y de la construcción (+0,3%): Mantuvo un nivel plano, sostenido por pequeñas reparaciones domésticas y mantenimiento tras el cese de las urgencias invernales de calefacción y agua.
En contraposición, tres sectores operaron en terreno negativo: Bazar, decoración y muebles (-4,8%), afectado por la postergación de gastos del hogar; Alimentos y bebidas (-2,5%), atravesado por la absorción de ingresos en tarifas y la dispersión de precios que desvió compras mayores hacia grandes superficies; y Farmacia (-0,5%), donde la dispensa quedó acotada a medicamentos crónicos o con cobertura de obras sociales y PAMI.

Radiografía del comerciante: cautela e incertidumbre inversora
El balance cualitativo que realiza CAME refleja el impacto del contexto sobre la rentabilidad de las pymes de calle. Al ser consultados sobre la situación actual en comparación con el año pasado, el 46,5% de los comerciantes consideró que su negocio empeoró (2 puntos porcentuales más que en julio), un 47,4% afirmó que se mantuvo igual y apenas un 6,1% percibió una mejora.
En relación a las expectativas para los próximos 12 meses, un 43,9% de los encuestados proyecta que el escenario se mantendrá sin cambios, un 42,8% confía en que habrá una mejoría y un 13,3% prevé un deterioro.
Esta cautela generalizada tiene su correlato directo en las decisiones de capital: el 57,9% de los dueños de pymes sostuvo que no es un buen momento para concretar inversiones en sus establecimientos, mientras que un 28,6% no fijó postura y solo un 13,5% manifestó intenciones de invertir.








