En un operativo de la Policía colombiana fue abatido en la noche de este jueves Naín Andrés Pérez Toncel, alias Naín o Bendito menor, uno de los principales cabecillas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), un grupo armado ilegal heredero del paramilitarismo que opera en el norte de Colombia. En la operación, realizada en Riohacha, capital de La Guajira, también murieron su pareja sentimental, Rosa Angélica Tarazona, alias Bebecita, y dos integrantes de su círculo de mando: alias El Tío, cabecilla logístico, y alias Casiloco, responsable del componente financiero.
Bendito Menor estaba en la lista de principales objetivos militares del Gobierno de Abelardo de la Espriella, que confirmó su muerte a través de un comunicado del Ministerio de Defensa, en el que se asegura que estas bajas son el resultado de la Operación Centinela de la Patria. En los últimos días se había especulado que Bendito menor estaba muerto, pero que había caído a manos de las propias Autodefensas Conquistadoras de la Sierra, luego de que supuestamente dejara de aparecer en las interceptaciones que las autoridades estaban haciendo a sus comunicaciones. “Tenemos tres días que no ha salido en las interceptaciones que venimos realizando en esta zona por donde él se mueve y fuentes humanas nos dijeron que lo habían asesinado porque no acataba órdenes”, dijo un oficial del equipo de búsqueda en una entrevista con Semana.
De acuerdo con otro medio local, EL TIEMPO, el operativo se realizó gracias a información de inteligencia suministrada por Estados Unidos, que ayudó a establecer la ubicación de Pérez Toncel; también reportó que agentes estadounidenses hicieron presencia horas antes en Santa Marta, Cartagena y Riohacha, ciudades en las que Bendito menor coordinaba actividades de narcotráfico y extorsión. En el comunicado oficial, el Gobierno colombiano no menciona la colaboración estadounidense y adjudica el éxito de la operación a la Policía Nacional, a un comando especial de la Dirección de Investigación Criminal y a la Dirección de Investigación Criminal (DIJIN), que en Colombia funciona como la sede oficial de la Oficina Central Nacional de Interpol: alias ‘Nain’ tenía una circular roja de ese organismo. A su vez, tenía cinco órdenes de captura vigentes por homicidio agravado, secuestro, extorsión y concierto para delinquir agravado.
Bendito Menor estaba en la lista de principales objetivos militares del presidente Abelardo de la Espriella, quien ordenó a las Fuerzas Armadas que dieran con su paradero, como parte de su compromiso de lograr la captura o muerte de diez jefes criminales en sus primeros 90 días como presidente. En el caso de Bendito Menor, fueron necesarios menos de 30. Las autoridades determinaron que se encontraba en la casa de su madre, en el barrio José Arnoldo Marín, y desplegaron un operativo por tierra y aire. Varios helicópteros sobrevolaron la zona y a las 11:30 p.m. de este jueves unidades especiales de la Policía —el Grupo de Operaciones Especiales (GOES)— irrumpieron en la vivienda, en una operación que tardó varias horas y que terminó con la muerte de las cuatro personas.
Alias Bendito menor era comandante de uno de los cuatro frentes de las ACSN, la subestructura Javier Cáceres, que operaba principalmente en el sur de La Guajira. Pese a no ser el máximo jefe de la organización, se convirtió en uno de sus integrantes más visibles debido a su comportamiento extravagante y a su visibilidad en redes sociales. En enero de este año, luego de que las autoridades lo vincularan con una masacre ocurrida en Maicao y en la que murieron cinco personas, trascendió un video en Facebook en el que supuestamente el cabecilla amenazaba al entonces presidente colombiano, Gustavo Petro: “Te vamos a picar y te vamos a meter en bolsita de esas de azúcar”, decía un hombre al que no se le veía el rostro. Luego, el mismo Pérez Toncel salió a desmentirlo: “Hay personas amenazando y haciéndose pasar por mí para dañar mi imagen con cuentas de Facebook falso”, comunicó. Sin embargo, ya estaba en la mira de las autoridades, que llegaron a ofrecer 1.000 millones de pesos por información que diera con su captura.








