Un creador de contenido que presuntamente amenazó de muerte en reiteradas ocasiones al presidente Donald Trump fue arrestado este jueves en su casa de Los Ángeles, California. El sospechoso habría instado a sus seguidores, a través de distintas redes sociales y de sus canales de YouTube, a asesinar al mandatario, al considerar que su Gobierno “es ilegítimo y está fuera de control”. Según una acusación penal, el acoso cibernético también estuvo dirigido contra uno de los abogados personales del republicano y el hijo de este.
Benjamin Azariah Southworth, de 40 años, fue arrestado por la mañana en su vivienda del barrio de Westlake, a unas cuadras de los rascacielos del centro de esta ciudad, durante un operativo en el que participaron agentes del Servicio Secreto, del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y alguaciles de Los Ángeles.
Un gran jurado federal presentó tres cargos contra Southworth: amenazas contra el presidente, acoso cibernético y llamadas telefónicas de acoso. De ser declarado culpable, podría enfrentar una condena de hasta 12 años de prisión.
Documentos judiciales señalan que, entre enero y mayo de este año, Southworth, quien fue productor de un podcast, utilizó cuentas de TikTok e Instagram, dos canales de YouTube y una página de internet para expresar su rechazo hacia Trump y sus partidarios. Lo hacía frente a la cámara, sin ocultar su identidad.
El 31 de mayo, según la acusación, publicó un video en el que criticaba una decisión de la Corte Suprema de Justicia y luego lanzó una amenaza explícita: “Maten a Donald Trump. Maten a ese pedófilo hijo de perra de la Casa Blanca. Maten a ese traidor a la Constitución de Estados Unidos”.
Días antes, este hombre habría difundido otro video en el que aparecía una representación ficticia de sí mismo teletransportándose al Despacho Oval de la Casa Blanca. En las imágenes, se acercaba al presidente, levantaba un cuchillo hacia su cabeza y simulaba que estaba a punto de apuñalarlo.
“¡INTÉNTALO DE NUEVO!”
El 27 de abril, en otro video, Southworth se refirió al intento de asesinato contra Trump ocurrido durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca. Al hombre que, armado, irrumpió en el hotel donde se celebraba el evento, lo calificó de “héroe” y, enfadado, agregó: “Me indigna que Donald Trump no esté muerto”. Ese mismo día publicó en Instagram un mensaje que decía: “¡SI AL PRINCIPIO FRACASAS, INTÉNTALO DE NUEVO!”.
En otro video, trató, según la acusación, de matizar su retórica y justificó que era una forma de “llamar la atención” sobre el hecho de que el mandatario “no está por encima de la ley”.
Southworth también ofrecía pegatinas con la imagen de un tierno ratón con dos moños rosados y la frase “Maten a Trump”.
El primer mensaje amenazante citado en la acusación se remonta a enero, cuando el sospechoso escribió a una persona cuya identidad no ha sido revelada: “Si me encuentro en persona con algún funcionario de Trump, temo seriamente acabar en la cárcel”. En otro mensaje, al referirse al presidente, escribió: “Pero si pudiera matarlo, no desperdiciaría la oportunidad”.
El Servicio Secreto afirmó en un comunicado que mantiene una política de tolerancia cero ante las amenazas contra el presidente. “La seguridad y protección de aquellos a quienes custodiamos es nuestra máxima prioridad, y estamos comprometidos a garantizar que cualquiera que amenace dicha seguridad —ya sea en línea o de otra manera— enfrente a la justicia”, dijo Armando Márquez, agente especial a cargo de la oficina regional del Servicio Secreto en Los Ángeles.
El fiscal general de Estados Unidos, Todd Blanche, aseguró por su parte que las amenazas de muerte contra Trump han aumentado y advirtió que ninguna es tomada a la ligera. “No permitiremos que quienes profieran estas amenazas en línea se escondan detrás de sus pantallas”, afirmó.
Se espera que Southworth comparezca esta tarde ante un tribunal federal de Los Ángeles para su primera audiencia, en la que se le leerán formalmente los cargos.








