Sin antecedentes penales. Sin aportes jubilatorios ni profesión declarada. Sin deudas en el país. Apenas un domicilio fiscal en Saavedra. Su última visita a la Argentina fue en febrero de 2020 y para entonces ya usaba un pasaporte, expedido en 2011, en el que constaba que se había hecho ciudadano mexicano. Tenía doble nacionalidad.
Esas son las escasas huellas que dejo en nuestro país Diego Sebastián Rosen Ferlini (51) el argentino detenido en México como principal responsable de una masacre: los crímenes del músico Jonathan “Honas” Meléndez Ochoa (38), su esposa Ana Paola (35 embarazada de cuatro meses), su hija de 3 años y una joven de 21 años que sería su empleada doméstica. Solo se salvó su hijo de 6 años, porque se escondió bajo la cama.
Rosen –que en Instagram se presenta con la frase “la idea es morir joven… lo más tarde posible”– fue detenido pocas horas después de los homicidios, ocurridos el martes. Las pruebas contra él parecen abrumadoras. Otro hombre que lo llevó al lugar de la masacre en su auto también quedó preso pero todavía no está clara su situación.
Según la reconstrucción de la línea de tiempo que hizo El Universal de México, la principal hipótesis apunta a un móvil económico. Pero se habla de cifras muy pequeñas como para siquiera empezar a entender semejante carnicería.
El martes Jonathan Meléndez se contactó con un amigo y -según le dijo éste a las autoridades- le pidió que si no tenía noticias de él en unas horas llamara a la Policía. Le comentó que iba a tener una reunión con su socio y que tenía miedo de lo que podría ocurrir.
Al parecer el músico había invertido dinero en la empresa de alquileres turísticos Nomad cuya cara visible era Rosen y que en redes fue denunciada reiteradamente como centro de estafas. Lo que no se entiende es: si Meléndez temía por su vida, ¿por qué dejó que entrara a su casa, donde estaba toda su familia? ¿Pensó que eso contendría algún ataque?
Según un video difundido en redes sociales, a las 17.24 horas del martes, Diego Sebastián Rosen Ferlini quedo grabado por las cámaras de vigilancia del ascensor del edificio donde vivía Meléndez con su familia, en Atizapán de Zaragoza, Estado de México.
Los crímenes, de acuerdo a fuentes de la fiscalía, habrían ocurrido entre las 17.40 y las 19.40. La policía municipal de Atizapán de Zaragoza informó sobre el hallazgo de cuatro personas sin vida en el interior de un departamento de una torre residencial del fraccionamiento Grand Viure a las 23.50 horas. Llego allí por llamado de los vecinos que habían escuchado detonaciones y gritos.
Una versión sostiene que al menos algunas de las víctimas fueron torturadas.
En la madrugada del 2 de septiembre, la Fiscalía del Estado de México inició los actos de investigación para establecer cómo ocurrieron los hechos y determinar quiénes participaron en el multihomicidio.
“A partir de las primeras diligencias, los investigadores establecieron como una de las principales líneas que uno de los probables responsables habría utilizado una relación de confianza con las víctimas para ingresar al domicilio, además de otra persona implicada en los hechos”, dice El Universal.
Las pruebas se fueron juntando rápido y con forma de flecha, apuntando directamente al argentino Diego Sebastián Rosen Ferlini.








