Brasil, el mayor productor de carne bovina del mundo, el país del churrasco, se queda fuera de uno de sus principales mercados. Desde este jueves, encontrar un filete brasileño en las estanterías de los supermercados europeos será misión imposible. Entra en vigor la decisión de la UE de prohibir la entrada en su territorio de carne y otros productos de origen animal procedentes de Brasil. La medida se justifica por razones sanitarias.








