El 3 de enero de 2026, Estados Unidos capturó al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Ocho meses después, Delcy Rodríguez, presidente encargada por designio de Donald Trump, ha firmado un acuerdo que da a Estados Unidos acceso preferencial a 65.000 millones de barriles de petróleo venezolano. El republicano lo anunció como “el mayor acuerdo petrolero de la historia mundial” —y hasta lo llamó un regalo de Venezuela a Estados Unidos. El chavismo insiste en que es un gran trato. ¿Lo es?







