“Me molesta más perder que lo que me gusta ganar”, así sintetizó Felipe Contepomi su humor después de la tercera caída consecutiva de su equipo, que además consiguió un triunfo entre cinco partidos. De todas formas, el entrenador no hace su análisis de acuerdo con los resultados. Se fija en otros aspectos y, mientras termina de masticar el resabio de bronca que le dejó el encuentro de Jujuy, podrá hacer un análisis más constructivo: cuánto hace su equipo en la cancha, cómo lo hace y el dato que le permite cierta sonrisa: ninguno de los que lo derrotaron lo hizo de manera abultada.
“Somos evaluados por los resultados. Después mi evaluación pasa porque todos los partidos de este año fuimos competitivos. No recuerdo haber perdido partidos muy abultados. Hay diferencias de 13 o 14 a favor o en contra… con lo cual nuestro desafío más grande es ver cómo basculamos lo que queremos lograr y no que quedemos siempre del lado malo del resultado”, explicó el entrenador en conferencia de prensa después del partido.
Contepomi maquilla la frustración de la derrota. Él mismo asumió cuánto le molesta, pero no tiene otra posibilidad que intentar mejorar en menos de una semana para que la revancha ante los Wallabies del sábado próximo en Mendoza tenga otro resultado. Tal vez, incluso, firmaría ganar aunque el equipo no demuestre en la cancha la cohesión que pretende.
“¿Me preocupa perder? No, me ocupa. La tranquilidad es que queremos ser competitivos y, bueno, sí, tenemos que mejorar los errores no forzados. No es la última jugada, muchas veces se quedan con la última jugada y se quedan con lo que pasó en Inglaterra, Sudáfrica… Para mí pasa por otras situaciones que en 80 minutos inciden en el resultado”, detalló.
Aunque ante Sudáfrica y Australia fueron derrotas, Contepomi identificó matices que las hacen distintas, al margen de la obviedad de que se trata de dos rivales de características disímiles.
“Perdimos por siete contra Sudáfrica y ahora por seis. Pero no es el caso, eso no demuestra una mejora. Cuando hablamos de las acciones y demás, no sé si empeoramos. Hay que entender que la propuesta de Australia es distinta a la de Sudáfrica, que físicamente es un equipo arrollador. Australia, con la pelota, destila más juego y a veces te lleva a cometer más infracciones. Igual, hay muchos errores no forzados que, si podemos aminorar en cantidad, por ahí puede pasar que empecemos a controlar lo que podemos controlar”, completó.
Los Pumas viajarán el domingo a la tarde a Mendoza en un vuelo chárter que compartirán con la delegación australiana. Una vez allí, cada uno seguirá su camino para preparar el partido “revancha” antes de un descanso y la planificación para lo que será la definición del Nations Championship, que se jugará en Europa en noviembre.









