El director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe, efectuó una visita sorpresa a Moscú este martes, según han informado funcionarios de la Administración de Donald Trump a medios estadounidenses. Se trata de la primera visita que se conoce públicamente del responsable de ese servicio secreto a la capital rusa.
Hasta el momento se desconoce cuál ha sido el motivo de la visita, que se ha producido cuando Estados Unidos trata de poner fin a la guerra en Irán y ha amenazado con sanciones secundarias a los países que ayuden a Teherán a apuntalar su economía. Rusia es uno de los principales apoyos de la República Islámica.
El viaje del director de la CIA también llegaba cuando las negociaciones de paz para Ucrania se encuentran encalladas desde hace meses y no se perciben señales de una reactivación. Mientras tanto, los informes de inteligencia estadounidenses apuntan a que el presidente ruso, Vladímir Putin, está cada vez más dispuesto a poner a prueba a la OTAN y a la Administración de Trump mediante una serie de provocaciones en países de la Alianza, que podrían incluir operaciones híbridas, sin llegar a un ataque abiertamente militar.
Antes de la visita de Ratcliffe, Estados Unidos había notificado a Ucrania que una delegación de alto nivel visitaría Rusia y había pedido a Kiev que se abstuviera de lanzar ataques hasta que esa representación hubiera partido.
La visita del jefe de la CIA ha cambiado los planes del presidente ruso. Según ha filtrado Moscú a sus medios, Putin anuló hace pocos días un acto con cientos de personas que coincidía con la recepción del alto cargo estadounidense, informa Javier G. Cuesta.
La noticia del viaje se dio a conocer después de que se viera un avión militar de transporte estadounidense en el aeropuerto moscovita de Vnukovo, de donde se vio salir a una comitiva motorizada de Estados Unidos. El avión que transportó a Ratcliffe ha abandonado Moscú pasadas las 19.00 horas de la capital rusa (12.00 hora peninsular española), según el canal del Ministerio de Defensa Zvezdá. Se desconoce si en el aparato dejaba también el país el jefe de la CIA.
Los funcionarios estadounidenses no han revelado con quién se reunió Ratcliffe durante su visita. Es insólito que un director de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense viaje a Moscú. Y cuando lo hace, es por un motivo de peso. La visita más reciente de la que se tiene noticia es la del predecesor de Ratcliffe en el puesto, William Burns, en 2021, en la que el alto cargo advirtió a las autoridades rusas contra una invasión de Ucrania. Moscú hizo caso omiso y acabó ordenando a sus tropas cruzar la frontera en febrero de 2022.
La CIA también ha desempeñado un papel importante en el pasado en los esfuerzos para liberar a estadounidenses retenidos en Rusia, incluido el intercambio que en 2024 liberó al periodista del Wall Street Journal Evan Gershovich, a la reportera de Radio Free Europe Almu Kurmasheva, y al antiguo infante de Marina Paul Whelan.
Ratcliffe forma parte del círculo de asesores de seguridad nacional que más aprecia el presidente estadounidense. En mayo, el director de la CIA también viajó por sorpresa a La Habana para reunirse con autoridades cubanas y transmitirles un mensaje directo del republicano: Estados Unidos está dispuesto a abordar seriamente cuestiones económicas y de seguridad, pero solo si Cuba acomete cambios fundamentales en el ámbito político y económico. Desde entonces, según ha publicado el periódico The New York Times, ese servicio secreto estadounidense ha aumentado sus recursos operativos en la isla durante los últimos meses para intensificar la operación que facilite el cambio de liderazgo que desea la Administración de Trump.









