Frente a las heladas aguas del Canal de Beagle, un muro de 20 metros de largo recuerda en la ciudad de Ushuaia los nombres de 649 soldados argentinos muertos en 1982, en la guerra con el Reino Unido. Hay una llama siempre encendida y una obra en bronce que representa a las Islas Malvinas, cuya soberanía reclama Argentina desde el siglo XIX. A unos cuantos metros del memorial, permanecía este lunes un buque petrolero de bandera británica. La provincia de Tierra del Fuego comunicó su enérgico repudio a la operación del barco VS Promise en la región y apuntó contra el Gobierno de Javier Milei, que mantiene intervenida la administración del puerto austral.
“Resulta inadmisible que, mientras el Reino Unido mantiene la ocupación ilegítima de una parte integrante del territorio de Tierra del Fuego —las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes—, una embarcación de bandera británica opere en el puerto de la capital de la provincia a la que esos territorios pertenecen”, indica el comunicado difundido por la gobernación fueguina, encabezada por Gustavo Melella.
“La gravedad del hecho resulta aún mayor por las circunstancias en que se produce”, añade la declaración. “El Gobierno nacional pretendió justificar la intervención del Puerto de Ushuaia invocando, precisamente, su carácter de activo estratégico y la necesidad de resguardar la soberanía y los intereses nacionales en el Atlántico sur. Hoy, los hechos dejan al descubierto la contradicción entre aquel argumento y la gestión que el Gobierno nacional lleva adelante una vez desplazadas las autoridades provinciales”.
Milei intervino el puerto en enero pasado, argumentando la existencia de presuntos desvíos de fondos y problemas de infraestructura. La medida supuso sustraerle la administración portuaria y sus millonarios ingresos a la provincia más austral del país, cuyo gobernador es un declarado opositor al presidente. Ushuaia es un punto clave para el acceso a la Antártida y el Atlántico sur.
El repudio de Tierra del Fuego por la presencia del petrolero VS Promise se funda en la vigencia de la ley provincial 852, que prohíbe la permanencia, el amarre y el abastecimiento en sus puertos de barcos con bandera inglesa, en rechazo a la ocupación británica de las Malvinas. La provincia exige que la Administración nacional informe sobre la autorización otorgada al buque, que cese la intervención del puerto y advierte que “no permanecerá indiferente frente a decisiones adoptadas unilateralmente desde el poder central”. Hasta la noche de este lunes, el Gobierno de Milei no había dado respuesta a los reclamos, ni se había pronunciado públicamente sobre el caso.
El buque VS Promise es una nave de 228 metros de eslora, 32 metros de manga y capacidad para transportar 73.800 toneladas de peso muerto, unos 500.000 barriles de crudo. Está registrado a nombre de la compañía de transporte marítimo Valloeby Promise Ltd, con sede en la Isla de Man. De acuerdo con las plataformas de seguimiento del tráfico naval, el barco estuvo hasta el 13 de agosto en la terminal petrolera del Río Cullen. Desde allí exporta el consorcio empresario liderado por Total Energies.
El conflicto por la soberanía de las Malvinas siempre es una cuestión sensible en Argentina, que este año se vio potenciada por el enfrentamiento, en el Mundial de Fútbol, de los seleccionados del país sudamericano y de Inglaterra. Una vez concluido el partido, los aficionados de la Albiceleste arrojaron al campo de juego una bandera pintada a mano. Los jugadores la desplegaron y se pudo ver una leyenda: “Las Malvinas son argentinas”.









