La construcción de un salón de baile y un búnker militar subterráneo en lo que antes era el Ala Este de la Casa Blanca avanza tan rápido que, según el Gobierno, se encuentra en un punto de no retorno, en parte también porque se está levantando con un tipo de cemento usado en plantas nucleares “virtualmente imposible” de quitar. Con este trasfondo, el Fondo Nacional para la Conservación Histórica, una organización sin fines de lucro con la encomienda de proteger los edificios históricos, urgió a la Corte Suprema que mantenga el freno de un tribunal inferior al avance de la edificación, a un ritmo de 20 horas diarias.
El salón de baile y el búnker militar de Trump, una construcción con cemento “imposible’ de quitar que avanza 20 horas cada día









