Estados Unidos continúa su cerco contra el Tribunal Penal Internacional (TPI), responsable de procesar crímenes de guerra y agresiones militares y una de las instituciones multilaterales a las que el presidente Donald Trump ha declarado la guerra en el primer año y medio de su mandato. El Departamento de Estado ha anunciado este martes sanciones contra la presidenta del tribunal, la japonesa Tomoko Akane, y contra uno de los fiscales jefes, el senegalés Abdoulaye Seye.
Estados Unidos amplía su campaña contra el Tribunal Penal Internacional y sanciona a su presidenta








