El diésel cuesta casi un 84% más desde este lunes en Bolivia para los consumidores que demandan más de 120 litros mensuales. El reajuste de precio se efectivizó mediante un decreto supremo, con el objetivo de “sincerar” el precio del combustible en el país con su costo internacional. Una de las primeras medidas del presidente, Rodrigo Paz, fue eliminar en diciembre pasado parte de la subvención de los carburantes. En ese entonces, el diésel ya subió más del 160% y la gasolina, un 86%. Ahora, se suprime cualquier subsidio del primero y se establecerá un precio referencial que se actualizará cada cinco días de acuerdo con la demanda internacional, poniendo fin a más de 20 años de congelamiento de precios.








