Horas antes de inscribir su candidatura para buscar la reelección, el alcalde de Quito, Pabel Muñoz, grabó un video mirando a la cámara con la ciudad iluminada detrás. Eran las ocho de la noche y el tono se parecía menos al de un lanzamiento de campaña, casi como si se tratara de una prueba de vida. “Debo cuidar cada palabra y cada acción”, dijo, apelando al “delicado escenario institucional” en el que, según él, se desarrollan las próximas elecciones seccionales (locales) en Ecuador.
El miedo marca el pulso de los comicios locales en Ecuador: “Es la elección más opaca desde el retorno a la democracia”









