Después de 16 años de ensañamiento, martirio y batallas legales sin precedentes, la jueza María Lourdes Afiuni ha recuperado por fin la libertad que Hugo Chávez le arrebató. Es una buena noticia para ella, su familia y quienes la acompañaron en una odisea personal plagada de momentos infernales que pusieron a prueba su integridad física y su salud mental. Afiuni no salió ilesa. Cuando fue excarcelada en 2011, después de más de un año de pesadilla en el Instituto de Orientación Femenina, en las afueras de Caracas, su cuerpo llevaba las cicatrices de un brutal asalto sexual. Allí también intentaron quemarla viva. Pero resistió y hoy es un símbolo de integridad profesional.









