El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado este jueves la llegada a Ceuta de una veintena de agentes de la Brigada Central de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional para agilizar los trámites burocráticos necesarios para expulsar a los 5.000 migrantes irregulares que, ha reconocido, aún permanecen en la ciudad tras la entrada masiva del pasado 30 de julio. Los agentes se unen así a otro equipo de seis agentes de la Unidad Central de Expulsiones y Repatriaciones (UCER) que llegó a la ciudad horas después de estallar la crisis migratoria con el único objetivo de apoyar a la plantilla ceutí en las labores de filiación, reseña y documentación de los adultos que quedan en la ciudad para proceder a su devolución a Marruecos. “La inmensa mayoría va a regresar a Marruecos a la mayor brevedad”, ha recalcado.








