Alemania empieza a ver los resultados de un año de restricciones a la inmigración aplicadas por el Gobierno. El ministro del Interior, el democristiano Alexander Dobrindt, sacaba pecho el 4 de agosto de que las solicitudes de asilo en julio eran un 50% inferiores que hace un año y un 75% menos respecto a 2024. “Intensificamos la lucha contra la migración ilegal. Buscamos claridad y coherencia en la migración en Alemania y Europa. Nuestra estrategia de control y firmeza está dando resultados”, dijo Dobrindt en un comunicado.








