La esposa y el hijo de Bolsonaro escenifican su reconciliación a las puertas de las elecciones en Brasil

La esposa y el hijo de Bolsonaro escenifican su reconciliación a las puertas de las elecciones en Brasil


El clan Bolsonaro es una empresa familiar brasileña que desde hace décadas se gana la vida en la política. Sabedores de que las guerras internas son malas para el negocio, y más a las puertas de unas elecciones, sus dos miembros más destacados han sellado la paz en público este martes. La esposa y el primogénito del patriarca, Michelle y Flávio Bolsonaro, han escenificado su reconciliación mes y medio después de que ella lo acusara en un video explosivo de faltarle al respeto, maltratarla y humillarla en el ámbito político. Ambos se han reencontrado en Brasilia, en la sede del Partido Liberal, para grabar vídeos de campaña y rezar juntos.

La reconciliación con la esposa de su padre, y candidata al Senado, supone una bocanada de aire para el principal rival del presidente, el izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, en vísperas del inicio oficial de la campaña, el próximo domingo, para las elecciones de octubre. Bolsonaro hijo no ha logrado cerrar ninguna alianza con otros partidos derechistas más centristas y, tras coquetear con la idea de elegir a una mujer como número dos, ha designado a un hombre, un político de muy bajo perfil y experiencia en seguridad.

Lula le saca unos cinco puntos en segunda vuelta a Bolsonaro hijo (un 48% frente al 43%), según la encuesta Datafolha más reciente, de mediados de julio.

La ex primera dama ha confirmado que pretende participar en la campaña. “Viajé durante un año para que nuestro candidato tuviese el apoyo del público femenino (…) No sé si podré viajar [ahora], pero él [Flávio] puede contar conmigo en las redes sociales y puede contar con la fuerza femenina que está repartida por Brasil”, ha declarado ella, informa O Globo. El objetivo prioritario del clan es regresar al poder para amnistiar al expresidente Bolsonaro padre.

A finales de junio, Michelle Bolsonaro dejó atónitos a aliados y detractores al publicar un vídeo en el que atacaba frontalmente a los hijos de su esposo. “Me tratan como si fuera idiota. Como si hubiera llegado ayer. Pero no, sé más de lo que creen”, afirmó. La esposa del expresidente se reivindicaba como presidenta del PL Mujer, la sección femenina del partido, y pedía espacio para sus aliadas en las candidaturas.

El mayor de sus hijastros se disculpó inmediatamente. La señora Bolsonaro es considerada crucial consolidar el apoyo de los evangélicos y también para aminorar el rechazo que los hombres del clan despiertan entre el electorado femenino.

“Asunto zanjado. ¿Qué familia es perfecta?”, se ha preguntado la esposa de Jair Bolsonaro en el reencuentro. Ella lleva varios meses muy volcada en el cuidado de su marido, que cumple condena a domicilio por un intento de golpe de Estado tras perder las anteriores elecciones y está inhabilitado. Mientras el candidato acusaba al juez Alexandre de Moraes de hacerle la campaña a Lula, ella criticaba que el magistrado prohibiera la visita de los hijos en el reciente día del Padre mientras “los criminales disfrutaban de permisos”.

Los candados calientan ya motores para su primer mitin. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha elegido para el acto inaugural de su séptima campaña para la Presidencia el estadio de São Bernardo do Campo, en la zona metropolitana de São Paulo, el mismo donde arengaba a los obreros metalúrgicos hace medio siglo, sus tiempos de líder sindical, durante la dictadura. Bolsonaro hijo protagonizará un acto en Río de Janeiro, su cuna política. En concreto, en la playa de Copacabana, escenario de algunas de las grandes manifestaciones lideradas por su padre.