Conoció a un adicto en una iglesia, empezaron a salir y todo terminó de manera trágica

Conoció a un adicto en una iglesia, empezaron a salir y todo terminó de manera trágica

Marina Rosalía Segovia tenía 46 años y desde hacía un tiempo se había sumado al grupo de una iglesia de la ciudad de Corrientes que buscaba ayudar a los adictos. Así conoció a Sergio Hugo Sánchez (36), con quien inició una relación.

Pero todo iba a terminar de manera trágica, con un femicidio seguido de suicidio.

Ocurrió este domingo en una casa del barrio Bañado Norte, de la capital provincial, pero recién fue descubierto este lunes al mediodía por uno de los hijos de la mujer, que estaba preocupado por la falta de respuestas a sus mensajes y llamados y decidió pasar a ver qué sucedía.

Segovia, que compartía mensajes motivacionales en sus redes sociales y era creadora de contenido, se ganaba la vida como manicura y era madre de cuatro hijos, dos varones mayores y dos nenas pequeñas que el fin de semana quedaron al cuidado de los abuelos.

De acuerdo con la reconstrucción que pudo realizar hasta el momento la Justicia, el sábado último Marina participó de un festejo familiar y luego se dirigió sola hacia su casa, en Pasaje Dante al 320. En ese lugar habría recibido la visita de Sánchez, aunque todavía no está claro en qué horario llegó el hombre.

Los investigadores peritarán el celular de la mujer para tratar de terminar de armar el rompecabezas y establecer si existían antecedentes de malos tratos o violencia por parte del femicida.

Los familiares de Segovia dijeron que no conocían a Sánchez y estiman que el vínculo entre ambos era muy reciente. Además, señalaron que la mujer venía de dos relaciones muy traumáticas.

El lunes, cerca del mediodía, su hijo mayor llegó hasta la vivienda y se encontró con todas las puertas cerradas. Nadie respondió sus insistentes llamados y advirtió que algo grave pudo haber sucedido con su madre.

Tras varios intentos, logró que cediera una de las ventanas laterales, que daba al dormitorio. Allí se topó con el cuerpo de Marina sobre la cama. Había sido estrangulada con el cable de un cargador de celular. En el living estaba Sánchez, también sin signos vitales. Se había colgado del techo.

El joven alertó a la Policía y agentes de la comisaría sexta encontraron cierto desorden que hace presumir que hubo una pelea previa al fatal desenlace.

Los peritos que estuvieron en el lugar concluyeron que el femicidio se produjo el domingo y que Sánchez convivió varias horas con el cadáver de la mujer antes de tomar la decisión de quitarse la vida.

El padre del hombre admitió que no lo veía desde el sábado, cuando fue a jugar un partido de fútbol en la cancha de una iglesia evangélica. Y que atravesaba una crítica situación debido a su adicción a las drogas.

La familia de Sánchez sí conocía a Marina, con quien mantenía una relación amorosa. Hace dos semanas habían tenido un fuerte cruce cuando la mujer lo descubrió drogándose en su casa y le pidió que se fuera.

La causa quedó bajo la intervención del fiscal Jorge Antonio Casarotto, quien dispuso medidas periciales para reconstruir la secuencia de los hechos.

Además del horario de la muerte de ambos, los peritos buscarán lesiones defensivas y también se harán pericias químicas para establecer si Sánchez estaba bajo los efectos de drogas al momento de colgarse.