El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, protagonizó el pasado 8 de julio una escena digna de una película de espías, con varios aviones en la trama, periodistas como señuelo y una amenaza iraní que llevó al servicio secreto a urdir una farsa, en la que el mandatario republicano cambió de avión de forma secreta hasta en tres ocasiones oculto en un contenedor de catering.







